Luis Enrique tiene la última palabras en el gran objetivo veraniego de Mateu Alemany
La salida de Antoine Griezmann rumbo a la MLS ha dejado un hueco emocional y futbolístico difícil de llenar. Sin embargo, en las oficinas del Metropolitano ya suena con fuerza un nombre que conoce bien nuestra Liga y que busca dar el salto definitivo: Kang-in Lee.
No nos vamos a engañar: que Antoine Griezmann haga las maletas a final de temporada para unirse al Orlando City es un golpe duro. Se nos va el máximo goleador histórico, el jugador que, incluso a sus 35 años, seguía siendo el faro que iluminaba nuestro ataque.
Pero el fútbol no espera a nadie, y en EstoEsAtleti ya os adelantamos que la dirección deportiva está trabajando a destajo para que la transición sea lo menos traumática posible.
Entre la lista de candidatos que el club está manejando, hay uno que brilla con luz propia por su talento y, sobre todo, por su potencial de crecimiento. Hablamos del joven jugador del Paris Saint-Germain Kang-in Lee.
Un jugador más allá de los números
Si miramos los fríos datos de esta temporada en el PSG, alguno podría dudar. Kang-in ha jugado unos 1.150 minutos repartidos en 21 partidos de liga (apenas 11 como titular), sumando 2 goles y 3 asistencias. En Champions, su presencia ha sido todavía más testimonial. ¿Es suficiente para el Atleti?
Hay que leer entre líneas. No es fácil brillar en un equipo donde Luis Enrique tiene un once de gala casi inamovible y donde tipos como Dembélé o Kvaratskhelia acaparan todos los focos. Kang-in no es la primera opción en París, pero cada vez que pisa el césped, demuestra que tiene algo diferente: esa capacidad de girar sobre sí mismo y filtrar pases que tanto recuerda, salvando las distancias, a los mejores momentos del "7".
Luis Enrique le cierra la puerta... por ahora
El técnico asturiano está encantado con él. Valora su polivalencia, su ética de trabajo y, sobre todo, que no levanta la voz a pesar de ser suplente. A eso hay que sumarle el filón comercial que supone para cualquier club tener al icono de Corea del Sur en sus filas. El PSG no quiere venderlo, pero aquí entra en juego el deseo del futbolista.
A sus 25 años, Kang-in Lee ya no es el niño que asombraba en el Valencia o el Mallorca. Está en esa edad crítica en la que necesita ser el protagonista de un proyecto para explotar del todo. Él guarda un recuerdo magnífico de España y sabe que el sistema de Simeone, que exige compromiso pero premia el talento entre líneas, le vendría como anillo al dedo.
La operación no será sencilla ni barata, pero el Atlético está bien posicionado. Sería el golpe de efecto perfecto: un jugador con hambre, adaptado a la Liga y con un mercado asiático a sus pies.