Oficial: Morten Hjulmand es nuevo jugador del Atlético de Madrid
No ha sido una operación sencilla. En los despachos del José Alvalade son expertos en apretar las tuercas, y los 60 millones de euros que marcaban inicialmente como precio de salida fueron un muro difícil de escalar. Sin embargo, la perseverancia de la dirección deportiva atlética ha dado sus frutos. Finalmente, la operación se cerrará en una cifra cercana a los 45 millones de euros, una inversión importante pero necesaria para apuntalar la medular.
El relevo generacional en la sala de máquinas El nombre de Hjulmand no es nuevo para la parroquia colchonera. Ya en el pasado mercado invernal el club intentó su llegada, pero el Sporting de Portugal, haciendo valer su peso negociador, como ya demostraron el verano anterior con el caso Gyokeres, cerró las puertas a su capitán. Ahora, la situación ha cambiado. A sus 27 años, el danés tenía claro que su ciclo en Lisboa había terminado y que era el momento perfecto para probar suerte en un proyecto de máxima exigencia como el del Atlético.
Un sucesor para Koke
El acuerdo entre el jugador y el club está más que cerrado: contrato por cinco temporadas y un salario que rondará los 4 millones de euros netos. Hjulmand llega con la etiqueta de ser el hombre llamado a oxigenar la zona ancha del campo, una posición que, como bien sabe el aficionado rojiblanco, ha sufrido altibajos importantes en el último año. Su capacidad para leer el juego y su despliegue físico encajan como anillo al dedo en el sistema de Simeone.
Experiencia europea para el Metropolitano El historial reciente del danés habla por sí solo. Su papel en la última Champions League con el Sporting, donde llegaron a cuartos de final plantando cara al Arsenal, ha demostrado que no le pesa el escenario. Además, fue pieza fundamental en noches europeas memorables, como aquella épica remontada ante el Bodo/Glimt que hizo vibrar a toda Portugal.
Ahora, Hjulmand se prepara para ponerse a las órdenes del Cholo en la pretemporada. El Atlético suma un engranaje fundamental, un perfil de jugador capaz de combinar garra y criterio técnico, justo lo que el equipo necesitaba para competir por todo este curso.