Jose Mourinho gana la partida al Atlético de Madrid por Bernardo Silva
Un culebrón que llega a su fin con uno de los giros de guion más impensables de los últimos años. La carrera, que en principio parecía cosa de tres equipos, terminará finalmente con Bernardo Silva vistiendo de blanco salvo sorpresa; un desenlace que no es casualidad y que esconde una curiosa intrahistoria.
Se trata de la trayectoria de un jugador que parecía decidido a resolver su futuro antes del Mundial para, posteriormente, preferir esperar a que concluyera el torneo. Sin embargo, ha terminado cerrándolo mucho antes de lo previsto; un proceso un tanto mareante por su parte, pero que encuentra su explicación en los despachos.
La subasta del año
El culebrón de Bernardo Silva ha tenido de todo. El talentoso centrocampista portugués tenía claro que su etapa en la Premier League había llegado a su fin, lo que desató una auténtica subasta por hacerse con sus servicios al tratarse de una oportunidad de mercado irrechazable.
Los primeros en mover ficha con una oferta económica estratosférica fueron los clubes de Arabia Saudí. Sin embargo, el luso los rechazó de inmediato porque su prioridad era absoluta: quería seguir compitiendo en la máxima élite del fútbol europeo.
El siguiente en mover ficha fue el Atlético de Madrid, que irrumpió con fuerza. Los rojiblancos le hicieron una oferta muy interesante, dándole el rol de sustituto de Griezmann y prometiéndole galones junto a una titularidad indiscutible. Fue ahí cuando apareció el FC Barcelona en un arrebato de según ellos, necesidad, aunque más bien parecía despecho por el asunto de Julián Álvarez.
El club azulgrana se metió en la operación intentando seducir al jugador con el atractivo de la ciudad y el estilo de juego, pero la propuesta no terminó de concretarse debido a sus ya conocidas limitaciones financieras. Resulta hasta irrisorio que en las oficinas culés lleguen siquiera a plantearse ir a por Julián Álvarez; básicamente porque no podrán alcanzar la cláusula de rescisión a la que se remite el Atleti cuando se habla del argentino.
Tras el paso a un lado del Barça, el club colchonero lo vio claro y decidió insistir: presentó una propuesta notablemente mejor que la culé y logró convencer al futbolista. Todo estaba visto para sentencia: el acuerdo era total, los contratos estaban aceptados por ambas partes y el portugués se disponía a firmar su vinculación con el club colchonero aquella misma mañana del miércoles. Sin embargo, a escasos kilómetros, en las oficinas de Valdebebas, se estaba fraguando el "robo" perfecto.
El 'factor Mourinho' lo cambia todo
El pasado martes se produjo una reunión de altísimo voltaje en la que se sentaron José Mourinho, clave en esta operación como nuevo entrenador del Real Madrid, Jorge Mendes (agente del jugador), José Ángel Sánchez y Juni Calafat. En dicha cumbre, el técnico luso puso sobre la mesa el nombre de Bernardo Silva como prioridad absoluta. Su insistencia y el innegable "factor Mourinho" lo cambiaron todo en la cabeza del futbolista, logrando que una operación que parecía imposible se cerrase en cuestión de horas.
La onda de choque llegó directo al corazón del Atlético de Madrid. Mientras los directivos colchoneros esperaban al jugador para que firmase el contrato telemáticamente ya que se encuentra concentrado con la selección de Portugal y con todo aparentemente listo, sonó el teléfono. Jorge Mendes, el agente luso, comunicaba la peor de las noticias a la entidad rojiblanca: Bernardo rompía su compromiso verbal para marcharse al Real Madrid.
El jarro de agua fría en las oficinas del Metropolitano fue monumental, ya que la oportunidad de sumar a un jugador diferencial se transformó en una dolorosa pérdida que obliga al club rojiblanco a reconducir su plan y rearmarse tras este "plantón". Con este movimiento, Mourinho regresa al club blanco ganando su primera gran batalla en los despachos tanto al Barça como al Atleti antes de que ruede el balón; aunque, una vez que empiece el fútbol, la historia podría ser otra.
Así, a falta de oficialidad, Bernardo Silva se convertirá en nuevo jugador del Real Madrid, dejando al Atlético sin su ansiado "crack" en un derbi madrileño que, tras el 'no' a Julián pero el 'sí' de Bernardo, se saldará, por el momento, con un vibrante empate técnico en los despachos.