Gyökeres se planta ante el supuesto trueque del Atlético y el Arsenal por Julián Álvarez
El mercado de fichajes ha estallado por completo con una negociación a dos bandas que promete convertirse en el auténtico culebrón del verano, digno de un tablero de ajedrez de máxima tensión. El Arsenal de Mikel Arteta ha irrumpido con todo para hacerse con los servicios de Julián Alvarez, pero lo que parecía un acuerdo viable se ha topado de frente con dos negativas rotundas que frenan en seco las aspiraciones de ambos clubes.
La directiva del Atlético de Madrid tomó una postura firme hace escasos días: el FC Barcelona queda completamente descartado de la ecuación por el delantero argentino. Por una cuestión de honor y para evitar reforzar a un rival directo en LaLiga pese a que tanto el jugador como su entorno sueñan con la opción azulgrana, la entidad colchonera ha decidido desviar la mirada hacia la Premier League.
Dos portazos y un destino encallado
Ahí es donde el Arsenal vislumbró la oportunidad de dar el gran golpe del verano. La propuesta londinense sobre la mesa rojiblanca rozaba la locura: 50 millones de euros fijos más el traspaso de Viktor Gyokeres a cambio de la Araña. Sin embargo, los planes se han desmoronado: la primera negativa llega por parte del propio delantero argentino, que no quiere oír hablar de la Premier y prioriza quedarse en España; la segunda, el "no" rotundo de Gykeres a salir, al menos de momento.
A nivel deportivo, el movimiento encajaba como un guante en las oficinas del Metropolitano. El Atlético de Madrid veía con muy buenos ojos la incorporación del ariete sueco, un auténtico tanque de área y rematador puro capaz de dotar al esquema de Diego Pablo Simeone del despliegue físico y el gol que tanto ansía el técnico argentino; una carambola perfecta que, además, iba a inyectar 50 millones de euros en las arcas del club.
Pese a que las directivas de ambos clubes seguirán conversando y se muestran dispuestas a estrecharse la mano para llegar a un acuerdo, la realidad es que, a día de hoy, la operación está encallada porque el futbolista sueco se ha plantado y el argentino tampoco ve con buenos ojos cambiar de aires.
Gyokeres, que llegó al Arsenal tras reventar los registros goleadores de Europa en el Sporting de Portugal, no tiene la más mínima intención de convertirse en una moneda de cambio ni de abandonar el Emirates Stadium a las primeras de cambio. De hecho, el ariete nórdico ya ha transmitido a su entorno y al propio club inglés que su único deseo es seguir compitiendo y ganando títulos en Londres, bloqueando de raíz un traspaso al Atlético de Madrid o a cualquier otro destino.
Con este doble portazo, el escenario se vuelve altamente volátil. La postura del Atlético sigue siendo inflexible en cuanto al Barça por mucho que el jugador presione o el club azulgrana intente mover ficha. Aunque no está todo dicho y el proceso será largo, Mikel Arteta no piensa renunciar a Julián Alvarez, por lo que el Arsenal ya reestructura su oferta y se prepara para rascarse el bolsillo con tal de vestir de gunner al argentino. La novela del verano no ha hecho más que empezar.