El imprevisto que vivió Alejandro Grimaldo en la celebración del Mundial
Las celebraciones de la selección española tras proclamarse campeones del mundo en 2026 están dejando un sinfín de momentos memorables, risas y anécdotas que ya forman parte de la historia festiva del equipo nacional.
En mitad de la euforia desatada por las calles a bordo del autobús descapotable, Alejandro Grimaldo se convirtió en el protagonista de uno de los percances más insólitos y virales de la jornada de festejos.
Un descuido aéreo en pleno autobús de los campeones
El lateral izquierdo español se encontraba disfrutando de la rúa encaramado en lo alto del vehículo institucional de la RFEF, luciendo gafas de sol, la bandera de España a la espalda y la camiseta conmemorativa con el lema "Somos Campeones 2026". Apoyado en la parte superior del autobús junto a varios compañeros, Grimaldo festejaba de forma animada con la afición cuando sufrió un pequeño accidente con su vestimenta.
الكأس وصلت… والفرحة ما كملت.🏆😂 pic.twitter.com/yFcked3yJk
— أتلتيكو مدريد (@AtletiArab) July 20, 2026
En un descuido mientras agitaba las piernas por el borde del techo, a Grimaldo se le desprendió su teléfono, cayendo directamente al vacío hacia la zona del público y desatando la sorpresa inmediata tanto del propio futbolista como de los miembros del staff que se encontraban a su lado.
Sonrisas y fiesta continua sobre el escenario
A pesar del imprevisto y de quedarse descalzo de un pie en pleno recorrido, el internacional español se tomó la situación con absoluto humor y naturalidad. Tras percatarse de la pérdida de su calzado, Grimaldo continuó la fiesta como si nada hubiera ocurrido, cantando y bailando con sus compañeros sobre el autobús.
Más tarde, ya en el escenario principal ante los miles de aficionados que aguardaban a los héroes de la 'Roja', el lateral volvió a mostrar su faceta más desenfadada y animada. Grimaldo bailó, cantó y celebró por todo lo alto el histórico título mundial, demostrando que ni un pequeño incidente con el vestuario podía empañar la noche más especial de su carrera deportiva.