Alexander Sorloth deja a Raspadori contra las cuerdas: victoria ante Estonia y final en Italia
Alexander Sorloth vuelve a sonreír. El delantero noruego ha recuperado su instinto goleador en el momento justo. Noruega venció a Estonia y el atacante del Atlético de Madrid fue protagonista absoluto con un doblete que devuelve la ilusión a su selección.
El jugador llevaba más de un mes sin marcar. Su último tanto fue el 27 de septiembre ante el Real Madrid, en el Metropolitano. Desde entonces, el silencio en el marcador y los rumores sobre su rendimiento habían crecido con fuerza.

Fin de la sequía y reencuentro con la confianza
Sorloth necesitaba un partido así. El noruego apareció en el área con decisión, firmó dos goles de puro delantero y lideró el triunfo de su país. Con ese doblete, el atacante demuestra que su olfato sigue intacto y que la confianza, poco a poco, regresa a su juego.

El propio entorno del jugador asegura que el punta se siente más tranquilo. Después de semanas complicadas, ha logrado canalizar la presión y reencontrarse con su versión más determinante. “Alexander necesitaba este impulso”, reconocen fuentes próximas al vestuario noruego.
Este resurgir llega en el mejor momento posible. Noruega se jugará su pase ante Italia, siempre y cuando los azzurri cumplan con su compromiso de hoy. La cita será una auténtica final que podría definir el destino de ambas selecciones.
Sorloth apunta al regreso al Atlético con otra energía
En el Atlético de Madrid, la noticia se celebra con moderado optimismo. Sorloth no solo necesitaba goles, sino también serenidad. Con su doblete ante Estonia, el delantero recupera el hambre que Simeone espera ver en su regreso.
El noruego sabe que su papel en el equipo rojiblanco dependerá de su capacidad para mantener esta versión. Su esfuerzo y su entrega no estaban en duda, pero faltaba ese punto de confianza que solo da el gol. Ahora lo ha recuperado.
Noruega, mientras tanto, se prepara para la gran cita. Si Italia vence hoy, el enfrentamiento entre ambos será una auténtica final. Una oportunidad para Sorloth de consolidar su recuperación y, de paso, dejar aún más tocado a un Raspadori que siente la presión de su momento.