La profecía del Metropolitano que Antoine Griezmann quiere cumplir antes de decir adiós
El calendario ha querido que este domingo se cierre un círculo que comenzó a trazarse hace casi ocho años. Aquel 16 de septiembre de 2017, la pelota rodó por primera vez de forma oficial sobre el tapete del Metropolitano, inaugurando una era de modernidad tras la nostálgica mudanza desde el Manzanares. En aquel estreno, el destino eligió a un protagonista para inaugurar la red, sellando un idilio que marcaría el rumbo del club madrileño.
Siete temporadas después, el desenlace de esta historia se escribirá frente al Girona, en lo que será el último baile ante la parroquia del Metropolitano. El camino no ha sido lineal, atravesando etapas de gloria, una marcha dolorosa y un regreso que exigió perdón y trabajo a partes iguales hasta recuperar el corazón de la afición. Ahora, con el peso de la historia sobre los hombros, el atacante se prepara para pisar por última vez el césped de su jardín particular, buscando que el eco de su último grito sagrado resuene con la misma fuerza que el primero.
Ecos de aquel 16 de septiembre de 2017
La memoria colectiva del Atlético siempre guardará el minuto 61 de aquel encuentro inaugural. El electrónico marcaba un empate tenso hasta que una internada por banda terminó en los pies del futbolista que mejor ha entendido los espacios en este estadio. Con un remate certero que batió a Roberto, el feudo rojiblanco estalló por primera vez, validando la nueva casa con el sello de su máxima estrella. Fue el inicio de una relación simbiótica donde el jugador y el estadio crecieron juntos, convirtiéndose en el máximo realizador de la historia de la instalación.
Antoine Griezmann estuvo 5 temporadas aquí. Se marchó al Barcelona tomando la decisión equivocada. Después rectificó, volvió aquí y se ganó el perdón de la mayoría de la gente. Todos en algún momento hemos estado en su contra, pero él consiguió cambiarnos. Volvió a estar otras 5… pic.twitter.com/xNGAHCMfdg
— Iván (@IvaanBlanco26) May 14, 2026
Desde entonces, las estadísticas dibujan una trayectoria de regularidad asombrosa en territorio madrileño. Con 164 encuentros oficiales a sus espaldas en este escenario, el domingo alcanzará la cifra redonda de 165 comparecencias antes de encarar el último compromiso liguero en La Cerámica. El balance es demoledor: 74 goles celebrados ante su gente, una cifra que ningún otro profesional ha logrado rozar desde la inauguración.
El reto de los dobles dígitos para Antoine Griezmann
Es en este contexto de despedida donde Antoine Griezmann afronta su último gran desafío individual con la elástica colchonera en casa. El galo suma actualmente nueve dianas en el presente curso ante su público, situándose a tan solo un paso de alcanzar nuevamente los diez tantos por temporada. Lograrlo supondría una despedida perfecta, igualando sus registros de las campañas 22/23 y 24/25. Resulta curioso recordar que su peor registro tuvo lugar el año de su vuelta desde Barcelona, cuando la falta de ritmo y la frialdad de la grada le dejaron en apenas dos goles.
Aquel bache quedó enterrado bajo actuaciones memorables, como las de las temporadas 17/18 y 18/19, donde firmó 14 y 15 tantos respectivamente. Esa capacidad para aparecer en los momentos determinantes es lo que ha cimentado su leyenda en la planta noble del Metropolitano. El domingo, cada balón que pase por sus botas llevará consigo la carga emocional de quien se sabe eterno en la historia del club.
Un final a la altura de una leyenda rojiblanca
Siete temporadas habitando el Metropolitano merecen un cierre a la altura del mito. El máximo goleador de la historia del Atlético tiene ante sí la oportunidad de despedirse perforando la red, tal y como hizo en aquel lejano 2017.
El elenco rojiblanco arropará a su líder en una tarde donde el resultado, aunque importante para la clasificación, quedará en un segundo plano frente al homenaje a un futbolista diferencial. Se acaba el idilio, se cierra la persiana del estadio donde más veces cantó gol, dejando un vacío que solo el tiempo y el escudo sabrán gestionar con el rigor que merece su legado.