Antoine Griezmann no se fia de la Real Sociedad antes de la final: "Tendremos que estar muy bien"
La final de la Copa del Rey 2026 en La Cartuja tiene un significado especial para Antoine Griezmann. No solo por lo que hay en juego, sino por todo lo que representa: enfrente estará la Real Sociedad, el club que le dio la oportunidad cuando nadie en Francia creyó en él. Y, además, con el trasfondo de que podría ser su última final con el Atlético de Madrid. “Estoy muy feliz de poder jugar una final. Me siento preparado para afrontar un partido difícil y habrá que darlo todo en el campo”, explica el francés, centrado en el presente, aunque el contexto invite a mirar más allá.
Su historia en San Sebastián es el origen de todo. Con la Real disputó 202 partidos, marcó 53 goles y dio 13 asistencias, siendo clave en el ascenso a Primera División y en la histórica clasificación para la Champions League 2013/14. “Les debo muchísimo. Me abrieron las puertas cuando en Francia no lo hicieron”, recuerda. Un vínculo que convierte esta final en algo inevitablemente emocional: “No quiero pensar demasiado en eso para llegar fresco”.
Leyenda rojiblanca… y un posible adiós
Tras brillar en la Real, Griezmann dio el salto al Atlético de Madrid, donde terminó construyendo una trayectoria de leyenda. Entre sus dos etapas, antes de su marcha al Barcelona y tras su regreso en 2021, acumula ya 491 partidos, 211 goles y 92 asistencias como rojiblanco. A las órdenes de Diego Pablo Simeone, ha sido protagonista en algunos de los mejores años del club, levantando una Europa League, una Supercopa de Europa y una Supercopa de España.
Ahora busca su tercer título nacional con el Atlético y seguir ampliando un legado que ya es histórico. Pero esta final también tiene un aire de despedida. Aunque el equipo sigue vivo en Europa, entre los cuatro mejores del continente, todo apunta a que esta podría ser la última gran final de Griezmann con la camiseta rojiblanca. Un detalle que añade todavía más peso a la noche.
La Cartuja, escenario de recuerdos
El escenario tampoco es casual. La Cartuja ya fue testigo de un éxito suyo en la Copa del Rey, cuando con el Barcelona marcó en la final ante el Athletic Club. Ahora quiere repetir, pero con el Atlético. “Será un partido difícil. La Real juega rápido, con muchos pases por dentro. Tendremos que estar muy bien”, analiza.
Y, como siempre el futbolista rojiblanco, mira a la grada: “Solo puedo dar las gracias a la afición. Nos empujan siempre”. La final lo tiene todo. Para Griezmann, puede ser algo más que un título: puede ser una despedida perfecta, un cierre a una historia que empezó en San Sebastián y que puede encontrar su último gran capítulo en Sevilla.