Apollo y el obstáculo de LaLiga para cerrar los fichajes veraniegos del Atlético de Madrid
El mercado estival se presenta verdaderamente apasionante tras la reciente e histórica llegada del potente fondo de inversión estadounidense a la entidad. Del grupo norteamericano Apollo se espera una aportación económica sustancial que permita dar un salto de calidad a la primera plantilla. Sin embargo, los nuevos gestores se toparán con un panorama normativo bastante complejo que condicionará notablemente sus planes de inversión. El Atlético de Madrid deberá diseñar su estrategia con sumo cuidado para cumplir estrictamente con toda la normativa financiera de LaLiga.
El principal inconveniente normativo vendrá impuesto por las severas reglas del control económico dictadas por la patronal del fútbol español. Estas estrictas directrices obligan a los clubes nacionales a distribuir minuciosamente cualquier ampliación de capital en dos temporadas consecutivas. Además, la patronal del juego tan solo permite destinar un porcentaje máximo fijado del volumen de negocio a los fichajes. El Atlético de Madrid tendrá que hacer encajes de bolillos para optimizar cada euro aportado por el fondo Apollo.
Las restricciones financieras que limitan la capacidad de inversión de Apollo
La patronal del fútbol divide a los diferentes equipos en varios grupos específicos según su solvencia financiera y estabilidad económica. El Atlético de Madrid se encuentra encuadrado actualmente dentro del denominado grupo B por sus parámetros financieros de ingresos. Esta situación implica que la entidad madrileña solo podrá utilizar el noventa por ciento del dinero total aportado por Apollo. El porcentaje restante deberá guardarse obligatoriamente siempre que no se supere el límite del veinticinco por ciento del negocio.
Para comprender el funcionamiento de la norma, resulta muy útil analizar de forma pormenorizada un supuesto práctico de inversión. Si el fondo Apollo decidiera inyectar una cantidad de ciento veinte millones de euros, el límite real serían ciento ocho. Esos millones utilizables tendrían que repartirse de manera equitativa a razón de cincuenta y cuatro millones por cada temporada. El Atlético de Madrid dispondría de esa cantidad anual para afrontar los salarios y las amortizaciones de sus fichajes.