La astronómica oferta del Atlético para fichar a Ederson: "Era el objetivo número uno"
El Atlético de Madrid fue con todo a por el mediocentro que debía marcar un antes y un después en su plantilla. Mateu Alemany tensó la cuerda hasta el límite con una oferta descomunal. Pero ni así la Atalanta cedió por su pieza más codiciada. El conjunto italiano no quiso vender al jugador
El mercado de invierno siempre deja historias que no terminan de contarse hasta que pasa el tiempo. En el Atlético de Madrid, enero fue un mes de máxima tensión en los despachos. La prioridad estaba clara y el margen de error era mínimo. La dirección deportiva rojiblanca buscaba un salto de calidad inmediato en la medular. No se trataba de una apuesta de futuro, sino de un fichaje estratégico. Un nombre que convencía a todos y que encajaba en la idea del cuerpo técnico.
Desde el primer momento, el club apuntó muy alto. El perfil deseado era el de un mediocentro total, físico y con jerarquía europea. Y ahí apareció el nombre que generó consenso interno. El futbolista en cuestión era Ederson, centrocampista de la Atalanta. El brasileño se convirtió en el gran objetivo del Atlético de Madrid para reforzar el centro del campo. Mateu Alemany asumió personalmente una operación compleja desde el inicio.
Tres intentos y una oferta fuera de mercado
El director de fútbol rojiblanco lo intentó hasta el final. Durante el mes de enero, el Atlético trasladó a la Atalanta hasta tres ofertas diferentes. Todas ellas crecientes y cada vez más ambiciosas. Según ha revelado el periodista Rubén Uría, la última propuesta fue casi irrechazable. 50 millones de euros más un futbolista cedido sobre la mesa. Aun así, la respuesta desde Bérgamo volvió a ser negativa.
“El objetivo era Éderson, pero no se puede comprar lo que no quieren vender”, explicó Uría. La Atalanta cerró la puerta pese al esfuerzo económico rojiblanco. El club italiano no estaba dispuesto a negociar en enero. La negativa sorprendió incluso dentro del Atlético. El contexto del mercado invitaba al optimismo tras operaciones recientes. La DEA sí accedió a vender a Ademola Lookman, pero no abrió la mano con su mediocentro.
Un plan B activado sobre la bocina
Con el tiempo agotándose, Mateu Alemany tuvo que cambiar de estrategia. El fichaje de Ederson se volvió imposible por tiempo y forma. Fue entonces cuando el club activó el plan alternativo.
El Atlético cerró las llegadas de Obed Vargas y Rodrigo Mendoza. Ambas operaciones se concretaron en las últimas horas del mercado. El coste total fue de 16 millones de euros más variables. Mientras tanto, la situación personal de Éderson no fue sencilla. Según Uría, el brasileño mostró su enfado con la directiva de la Atalanta. El jugador estaba ilusionado con la posibilidad de jugar en LaLiga.
“Se ha quedado en Bérgamo con un cabreo importante”, desveló el periodista. El centrocampista de Campo Grande veía el Atlético como un paso adelante en su carrera. Pero el club italiano se mantuvo firme. El Atlético, eso sí, no da la operación por cerrada. En el Metropolitano ya trabajan con la vista puesta en verano. Éderson sigue siendo una prioridad y el objetivo número uno para la próxima ventana.