El Atlético de Madrid inicia el curso en Majadahonda marcado por el Mundial
El engranaje del Atlético de Madrid se pone en marcha de nuevo. La entidad madrileña afronta un verano atípico, marcado por el exigente calendario de la cita mundialista y la necesidad de sentar las bases competitivas para la dura campaña que se avecina. Con el balón volviendo a rodar sobre el césped, el cuerpo técnico liderado por Diego Pablo Simeone diseña las primeras sesiones con la mirada puesta en la preparación física, pero con una plantilla fragmentada que obligará a una gestión milimétrica de las cargas durante las próximas semanas de trabajo.
El núcleo disponible y la irrupción de la cantera
En este primer bloque de entrenamientos, el cuadro colchonero cuenta con efectivos de peso para liderar el grupo en el aspecto táctico. Futbolistas de la jerarquía de Jan Oblak, Robin Le Normand y Koke Resurrección marcan el paso defensivo y organizativo, secundados por la juventud de Pablo Barrios y Mendoza. A ellos se suman piezas fundamentales en el esquema como Lookman, Hancko, Hjulmand, Johnny Cardoso y Ruggeri. Habrá que prestar atención a los que vuelven de cesiones como Carlos Martin, Thomas Lemar y Moldovan. Ante la escasez de efectivos, una nutrida representación de canteranos asume el reto de ganarse la confianza del cuerpo técnico.
¿Cómo equilibrar la preparación cuando los ritmos competitivos de la plantilla son tan dispares? Esa es la gran interrogante que sobrevuela la ciudad deportiva rojiblanca. Mientras este grupo estival exprime el sudor en el césped, otros nombres importantes disfrutan de un merecido periodo de descanso tras sus respectivos compromisos internacionales. Futbolistas de la talla de José María Giménez, Kang-In Lee, Obed Vargas y Alexander Sørloth se incorporarán más tarde a la disciplina del club madrileño, disfrutando de unas vacaciones obligatorias para asegurar su frescura física de cara al exigente debut liguero.
El peaje de las semifinales del Mundial y la incertidumbre de Nico González
El verdadero rompecabezas para la planificación deportiva radica en el éxito de sus internacionales en la gran cita mundialista. El conjunto rojiblanco sufre un notable éxodo debido a que varios de sus futbolistas disputan las semifinales del Mundial. Por parte de la selección de Argentina, jugadores cruciales como Juan Musso, Nahuel Molina, Thiago Almada, Giuliano Simeone y Julián Álvarez estiran su estancia en el torneo. Una situación idéntica vive el bloque español, que mantiene concentrados a Alejandro Grimaldo, Marc Pubill, Marcos Llorente y Álex Baena, retrasando significativamente su vuelta a Madrid.
Más allá de las ausencias programadas por el torneo y los descansos individuales, la dirección deportiva del Atlético de Madrid monitoriza con cautela el caso de Nico González. El centrocampista vive una situación de absoluta incertidumbre, con su futuro contractual pendiente de una resolución definitiva que aclare si formará parte del proyecto, se reincorpora a la Juve o busca otro destino. De este modo, la entidad inicia una pretemporada de máxima exigencia, donde el rigor en la gestión humana y táctica determinará la solidez del proyecto colchonero ante un año de altas expectativas.