Juan Musso despide la temporada con protagonismo en la portería de La Cerámica
El Atlético de Madrid afronta este domingo a las 21:00 horas una cita con peso competitivo y simbólico. El conjunto rojiblanco recibe al Villarreal CF en la jornada 38 de LaLiga con el tercer puesto todavía en juego. Ambos equipos llegan igualados con 69 puntos, aunque el cuadro colchonero cuenta con una ventaja decisiva: el empate le basta para terminar por delante del submarino amarillo y asegurar su presencia en el podio del campeonato.
La victoria frente al Girona dejó sensaciones más sólidas que brillantes. El gol de Ademola Lookman permitió sumar tres puntos fundamentales en un partido espeso, marcado por las ausencias y el desgaste físico de un tramo final cargado de exigencia. Mientras, el Villarreal aterriza en el Metropolitano tras caer derrotado en Vallecas por 2-0, un resultado que ha incrementado la presión sobre los de Marcelino antes de visitar uno de los escenarios más exigentes del campeonato.
Musso se gana la confianza del Cholo
En la planta noble del Metropolitano y también dentro del vestuario existe una sensación compartida: Juan Musso ha respondido en el momento más delicado del curso. El guardameta argentino, cuestionado en varios tramos de la temporada, ha firmado actuaciones de nivel en las últimas semanas y todo apunta a que Diego Pablo Simeone volverá a darle la titularidad en un encuentro de máxima exigencia.
No sería la primera vez en este cierre liguero. El técnico argentino ya apostó por él recientemente en Pamplona frente a Osasuna y el rendimiento convenció al cuerpo técnico. A sus 31 años, Musso entiende la magnitud de una noche que puede reforzar su figura dentro del proyecto rojiblanco. La decisión también refleja un mensaje claro del Cholo hacia el grupo: el rendimiento reciente pesa más que la jerarquía acumulada durante el curso.
Un once condicionado por las bajas
Las pruebas realizadas por Simeone dejan un dibujo reconocible, aunque condicionado por una enfermería que sigue castigando al Atlético en el tramo decisivo. La ausencia de Julián Álvarez obliga a reajustar el frente ofensivo y abre espacio para un once donde la energía y el ritmo parecen prioritarios. El preparador de Buenos Aires ensayó con Musso; Llorente, Pubill, Hancko, Ruggeri; Koke, Obed Vargas, Baena; Giuliano, Lookman y Antoine Griezmann.
Dentro del esquema de Simeone destacan varios nombres propios. La presencia de Baena aporta pausa y último pase entre líneas, mientras que Lookman llega reforzado tras decidir el duelo ante el Girona. Griezmann, por su parte, volverá a asumir galones en una noche que exige liderazgo competitivo. La parroquia del Metropolitano espera una versión reconocible del equipo: intensidad sin balón, agresividad en campo rival y máxima concentración en las áreas.
El Metropolitano exige un cierre a la altura
El Atlético tiene ante sí la posibilidad de cerrar la temporada con una victoria de prestigio y una tercera plaza que consolidaría el trabajo realizado pese a las dificultades del curso. El Villarreal llega obligado a ganar y eso puede abrir un partido con espacios, tensión competitiva y ritmo alto desde el inicio. En el club madrileño saben que terminar en el podio no maquilla errores, pero sí refuerza la estabilidad deportiva antes de un mercado de fichajes que se prevé intenso en las oficinas del Metropolitano. La afición rojiblanca ya espera el último examen del curso… y el debate está servido.