El Atlético de Madrid se queda a un paso de la gloria: dura derrota de los rojiblancos en la tanda de penaltis
Duele, y mucho. El Atlético de Madrid volvía a una final de Copa del Rey después de 13 años y se marchó de La Cartuja con las manos vacías tras caer en la tanda de penaltis ante la Real Sociedad. Un resultado final de 2-2 en los 120 minutos de juego que no refleja del todo lo visto sobre el césped sevillano, pero que sí deja una sensación amarga difícil de digerir. El conjunto colchonero tuvo sus opciones, las desaprovechó y acabó pagando el precio en los 11 metros, donde Unai Marrero se convirtió en el verdugo rojiblanco deteniendo dos lanzamientos.
El partido arrancó de la peor manera posible. A los 14 segundos, Ander Barrenetxea abrió el marcador con un cabezazo tras un centro de Gonçalo Guedes, en una acción que evidenció los desajustes en la defensa rojiblanca. Un golpe durísimo e inmediato que condicionó los primeros compases del partido. Lookman igualó al minuto 18 con uno de los mejores momentos del conjunto rojiblanco en toda la noche, pero antes del descanso llegaría el segundo mazazo. Un error en la salida de Juan Musso derivó en un penalti sobre Guedes que Mikel Oyarzabal convirtió para el 2-1.
Una final sin brillar, salvada (casi) por un instante de Julián
Las finales exigen que los grandes den un paso adelante y esta noche eso no ocurrió. Una gran cantidad de jugadores rojiblancos estuvieron por debajo de lo esperado durante la mayor parte del partido. El conjunto colchonero buscó el gol con más corazón que fútbol, sin encontrar los espacios necesarios ante una Real Sociedad bien ordenada y que supo gestionar la ventaja. Las ocasiones brillaron por su ausencia en ambos lados, pero los donostiarras aprovecharon mucho mejor los errores ajenos.
Cuando todo parecía perdido, apareció la magia. Julián Alvarez igualó el marcador al minuto 82 con una jugada individual que devolvió la esperanza a la parroquia rojiblanca, forzando una prórroga en la que ninguno de los dos equipos fue capaz de encontrar el gol definitivo. La falta de puntería que ha perseguido al Atlético durante toda la temporada volvió a aparecer en el momento más inoportuno y la Copa del Rey tuvo que decidirse desde los once metros.
Los penaltis, el golpe final
Unai Marrero detuvo dos lanzamientos en la tanda y se coronó como el MVP de la final. Sorloth y Julián Alvarez fallaron sus penaltis y la Real Sociedad levantó su cuarta Copa del Rey de la historia. Un desenlace cruel para un Atlético que compitió, que sufrió, que lo intentó hasta el último segundo. La racha más larga sin un trofeo en el ciclo de Simeone al frente del club madrileño podría llegar esta temporada, con cinco años en blanco, que pueden ser salvados por la Champions League.
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— Atlético de Madrid (@Atleti) April 18, 2026
La derrota duele especialmente por el contexto. Esta Copa era la oportunidad más clara de cerrar el curso con algo tangible en el palmarés, y también la despedida soñada para Antoine Griezmann, que se marcha al Orlando City este verano sin haber podido decir adiós con un título entre las manos. El francés se merece un final diferente, y La Cartuja no fue el escenario que esperaba.

