El Atlético de Madrid trabaja en una nueva salida: sin minutos con Simeone, rumbo a Italia
El Atlético de Madrid sigue moviéndose en el mercado para aligerar su plantilla, el club rojiblanco ya trabaja en una nueva salida que parece una cuestión de tiempo. Se trata de un futbolista que no ha logrado asentarse bajo las órdenes de Diego Simeone.
Su fichaje se cerró en 2023 con la intención de cubrir una necesidad concreta. Llegó como sustituto del meta croata Ivo Grbić, pero nunca encontró su sitio. La competencia y las decisiones técnicas le dejaron sin oportunidades reales.

La falta de minutos durante toda la temporada fue determinante. Tampoco ayudó su suplencia en la Eurocopa, un factor clave que terminó de convencerle de que debía buscar una salida para relanzar su carrera.
Un paso por Italia y un regreso sin futuro en el Metropolitano
La primera opción apareció en Italia, el Sassuolo apostó por él y cerró una cesión con opción de compra. Allí encontró continuidad y protagonismo, algo que necesitaba con urgencia tras meses en blanco. En el conjunto italiano disputó 27 partidos oficiales y encajó 27 goles, más allá de los números, fue una pieza importante en el objetivo colectivo.

Su aportación ayudó de forma directa al ascenso del Sassuolo a la Serie A, pese a cumplir con su rol, el club italiano decidió no ejecutar la opción de compra. El guardameta regresó entonces al Atlético sabiendo que su situación no había cambiado y que Simeone no contaba con él.
Una etapa fallida en España y nuevo destino en la Serie A
Con el mercado avanzando, apareció una nueva oportunidad en España, sobre el cierre de la ventana de fichajes, salió cedido al Real Oviedo. Allí debutó oficialmente en el fútbol español con la intención de tener continuidad. Sin embargo, la experiencia fue breve y negativa, una dura derrota por 4-2 ante el Ourense marcó su destino.
Aquel partido terminó siendo decisivo y prácticamente sentenció su etapa en el conjunto carbayón. Ahora, Horatiu Moldovan regresa al Atlético de Madrid, aunque todo apunta a que no llegará ni a entrenar. El acuerdo con la Spezia está muy avanzado y su regreso a Italia parece inminente.
Un fichaje barato que no encontró su lugar
El guardameta llegó al Atlético procedente del Rapid de Bucarest por apenas 500.000 euros, era una apuesta de bajo riesgo, pero el rendimiento esperado nunca terminó de llegar. La falta de continuidad, las cesiones y los cambios constantes han marcado su etapa como rojiblanco.
Todo indica que su futuro volverá a estar en Italia, donde espera encontrar estabilidad y minutos. El Atlético, por su parte, sigue cerrando salidas para ajustar su plantilla y mirar con mayor claridad al próximo curso.