La autocrítica de Antoine Griezmann tras la clasificación a semifinales: "No tuvimos la calma"
Griezmann se muestra autocrítico tras el pase del Atlético a semifinales y reconoce que al equipo le faltó calma con balón pese a lograr la clasificación. Después, admitió que los jugadores quieren ganar la Copa
El Atlético de Madrid logró el pase a las semifinales de la Champions League tras imponerse al FC Barcelona en una eliminatoria de máxima exigencia. Sin embargo, más allá de la celebración, uno de los líderes del equipo quiso hacer autocrítica tras el partido.
El protagonista fue Antoine Griezmann, que atendió a los micrófonos de Movistar+ y analizó el encuentro con sinceridad, reconociendo que el equipo no firmó su mejor actuación pese al objetivo cumplido.
Autocrítica tras el pase
El delantero francés no dudó en señalar uno de los principales problemas del equipo durante el partido: "No estuvimos cómodos con el balón, no tuvimos la calma necesaria para jugar, pero bueno, vamos a semifinales", afirmó. Unas palabras que reflejan la exigencia interna del vestuario, incluso en una noche de éxito europeo.
Pese a no sentirse cómodo durante gran parte del encuentro, el Atlético volvió a demostrar su competitividad en este tipo de escenarios. Supo sufrir, resistir y aprovechar sus momentos para cerrar la eliminatoria ante un rival de máximo nivel. Griezmann, como uno de los referentes del equipo, fue clave en el trabajo colectivo, aunque dejó claro que todavía hay margen de mejora.
La mirada puesta en la Copa
Más allá de la Champions, el francés también quiso hablar del otro gran objetivo del equipo: la final de Copa del Rey: "También queremos la Copa, va a ser un partido muy bonito, difícil y habrá que descansar bien", señaló. El Atlético afronta un tramo decisivo de la temporada, con la posibilidad de pelear por varios títulos en apenas unas semanas. Las declaraciones de Griezmann reflejan el hambre del equipo.
Esa mentalidad es una de las claves que han llevado al Atlético hasta las semifinales de la Champions. El francés volvió a demostrar que es mucho más que un jugador diferencial sobre el césped. Su capacidad para analizar el juego y asumir responsabilidades le convierte en una pieza fundamental en el vestuario. El Atlético ya está entre los cuatro mejores de Europa, pero no se conforma. Con la Champions y la Copa en el horizonte, el equipo quiere seguir haciendo historia.