El Benfica acelera por un fichaje tras la llamada de José Mourinho a Mateu Alemany
El mercado de fichajes sigue activandose con varios movimientos discretos pero muy significativos. En los despachos, las conversaciones avanzan mientras los clubes ajustan sus prioridades deportivas. En Lisboa, el Benfica analiza con calma una situación que puede marcar su planificación a corto y medio plazo, en una temporada donde los lisboetas deben reforzarse para poder competir mejor.
La lesión de Dodi Lukebakio ha cambiado el escenario para el conjunto encarnado. El contratiempo obliga a buscar soluciones inmediatas sin perder de vista el futuro. En ese contexto, el foco se dirige hacia Madrid y a un jugador que necesita minutos, un futbolista que enamora a la dirección deportiva benfiquista.

El equipo de José Mourinho busca talento e ilusión para reforzar su ataque. El técnico de Setubal considera clave incorporar a un futbolista diferencial que pueda adaptarse rápido. La situación contractual y deportiva en el Atlético de Madrid abre una puerta que en Lisboa no quieren dejar pasar.
Una operación que se reactiva tras el interés del Benfica
No es la primera vez que el Benfica intenta ficharle, durante el pasado mercado de verano, el club portugués ya mostró un fuerte interés. En aquel momento, la intención era un fichaje en propiedad, sin embargo, el Atlético de Madrid se adelantó y frenó la operación. El club colchonero decidió apostar por el jugador y mantenerlo en su plantilla, aquella decisión dejó la operación en punto muerto.

Ahora el escenario es diferente y el Benfica vuelve a la carga, la idea que se maneja en Lisboa pasa por una cesión con posible opción de compra. Una fórmula que permitiría evaluar el rendimiento antes de realizar una inversión definitiva, el objetivo del Benfica es Thiago Almada. El jugador busca salir para tener minutos y continuidad, su gran meta es llegar con ritmo competitivo al Mundial de 2026.
Thiago Almada enamora a Mourinho
José Mourinho lo tiene claro desde el primer momento, el técnico portugués considera que Almada encaja en su proyecto deportivo. Por ello decidió dar un paso más y contactar directamente con Mateu Alemany, la llamada sirvió para reactivar los contactos entre ambas partes, Mourinho trasladó el interés firme del Benfica.

Rui Pedro Braz, director deportivo del Benfica, también está implicado en la operación, el dirigente recibió el ofrecimiento por parte de los agentes de Almada. En el club encarnado consideran que es el momento adecuado para intentarlo de nuevo.
En el Atlético de Madrid no hay dudas sobre el valor del jugador, la entidad colchonera no está por la labor de facilitar su salida. La prioridad es proteger un activo estratégico, el mensaje desde el Metropolitano es claro y directo.
40 millones como precio de partida
Almada tiene un precio de 40 millones de euros, Cualquier negociación parte de esa cifra, el club entiende la situación del futbolista y su deseo de jugar más. Aun así, no contempla una cesión sin garantías claras, la opción de compra debe ser obligatoria o muy cercana a sus exigencias. Desde Lisboa saben que la negociación no será sencilla, el Benfica necesita reforzarse tras la lesión de Lukebakio.
Mourinho insiste en que el fichaje es clave para mantener la competitividad del equipo, El Benfica busca una cesión con opción de compra y el Atlético exige una venta clara. La pelota está en el tejado del club madrileño. Almada sigue en Madrid esperando oportunidades.