Buenas noticias para Simeone de cara a la final ante el Real Betis en La Cartuja
El Atlético de Madrid dejó sensaciones encontradas tras su visita al Ciutat de València frente al Levante. Más allá del resultado adverso, la principal preocupación para Simeone estuvo relacionada con el estado físico de varios jugadores importantes. La atención médica se centró especialmente en Pablo Barrios, que tuvo que ser sustituido por molestias musculares en el segundo tiempo. Sin embargo, con el paso de las horas, el optimismo ha ido creciendo en el cuerpo técnico del Atlético de Madrid.
La lesión de Pablo Barrios
Durante el encuentro ante el Levante, Pablo Barrios se echó al suelo tras notar un pinchazo en la parte posterior del muslo. El centrocampista pidió el cambio de inmediato, encendiendo las alarmas en un momento delicado de la temporada rojiblanca. Las primeras exploraciones médicas, no obstante, dejaron sensaciones positivas dentro del vestuario del Atlético de Madrid. A diferencia de otros episodios recientes, no se detectaron signos de una lesión grave en el canterano.
Desde el club transmiten que las sensaciones de Pablo Barrios en frío han sido buenas y exite optimismo moderado. El jugador evoluciona favorablemente y existe la posibilidad de que esté disponible de manera inmediata. De hecho, no se descarta que pueda estar disponible para la final ante el Real Betis en La Cartuja. Todo dependerá de cómo responda en los próximos entrenamientos previos al compromiso copero.
Simeone sabía del riesgo de mantenerlo en el campo
Simeone ya había explicado días atrás que su gestión con Barrios responde siempre a una cuestión preventiva. En la previa del duelo europeo ante el Bodo, el técnico argentino fue muy claro con su mensaje. “Tonto no soy, intentamos protegerlo”, afirmó Simeone para justificar una sustitución anterior del canterano. Esa filosofía vuelve a repetirse ahora, priorizando la salud del futbolista sobre cualquier riesgo innecesario.
Esta es la tercera lesión que sufre Pablo Barrios en la presente temporada con el Atlético de Madrid. Las dos anteriores, producidas en octubre y enero, solo le obligaron a perder un partido cada una. Ese precedente invita al optimismo dentro del cuerpo técnico y del propio jugador. Si las sensaciones se mantienen, podría no perderse ningún encuentro oficial en esta ocasión.