El jugador del Atlético de Madrid protagonizó una curiosa historia, combinando su vida personal y profesional

David Hancko se convierte en la estrella de Eslovaquia y mantiene vivo su gran sueño: orgullo de Simeone

Hancko como gran estrella

Pocos jugadores han vivido una semana tan intensa como David Hancko, central del Atlético de Madrid y figura indiscutible en la selección de Eslovaquia. En apenas unos días, el defensor rojiblanco pasó del hospital, donde celebró el nacimiento de su hijo Dominik, al césped. Allí se erigió en héroe nacional con una actuación brillante que ha emocionado a todo el mundo.

 Un regreso heroico con su selección

El jugador del Atlético de Madrid pidió al seleccionador eslovaco permiso para ausentarse del primer compromiso internacional. Su pareja, Kristyna Pliskova, estaba a punto de dar a luz, y el futbolista decidió quedarse en Madrid para acompañarla. Lejos de la polémica, Hancko mostró profesionalidad y respeto, reincorporándose al combinado nacional apenas 24 horas antes del duelo ante Luxemburgo.

Hancko celebrando un gol

Su regreso fue ejemplar. Tras dos días en el hospital, viajó directamente a Trnava y se sumó al grupo con una energía que sorprendió a todos. “Estaba lleno de vida y alegría”, reconoció el propio Hancko después del encuentro. Esa vitalidad se tradujo en el campo: sólido en defensa, preciso en salida y decisivo en ataque, donde firmó una asistencia para el segundo gol de Ivan Schranz.

Las palabras de Hancko

Esa actuación confirmó su papel como uno de los líderes del vestuario eslovaco. Hancko admitió que se sentía en deuda con sus compañeros por haberse perdido parte de la concentración. “Me dije a mí mismo que tenía que demostrar que sería útil para el equipo”, señaló. Lo logró con una actuación que ha colocado a Eslovaquia a un paso del Mundial de 2026.

En el Atlético de Madrid, su compromiso no ha pasado desapercibido. Simeone siempre ha valorado el carácter competitivo y la capacidad de sacrificio, y Hancko encarna ambas virtudes. Su historia personal, combinando la paternidad con una actuación sobresaliente en un momento clave para su país, refuerza su imagen de futbolista disciplinado, emocionalmente fuerte y preparado para cualquier reto.

El central, que llegó al Atlético este verano, se ha adaptado con rapidez al estilo de Simeone. Su polivalencia le permite jugar tanto de central como de lateral izquierdo, algo que el cuerpo técnico valora especialmente. Su rendimiento ha ido de menos a más, y esta semana de emociones ha terminado de consolidarle como una pieza importante del proyecto rojiblanco. Ahora, Hancko mira al futuro con doble ilusión: la de su nueva paternidad y la de poder representar a su país en el Mundial. 

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