El sorprendente dato de David Hancko en el Atlético de Madrid que nadie creerá
El Atlético de Madrid está encontrando esta temporada muchas respuestas en su defensa. Una de ellas tiene nombre propio: David Hancko. El central eslovaco, que llegó el pasado verano procedente del Feyenoord, no solo se ha ganado la confianza de Diego Pablo Simeone, sino que además está dejando cifras que resultan difíciles de creer para un defensor.
Hay un dato que resume perfectamente su impacto en el equipo: Hancko había superado los 3.000 minutos disputados sin recibir ni una sola tarjeta amarilla. Este dato curioso se rompió cuando el árbitro del partido ante la Real Sociedad, Cordero Vega, le mostró su primera cartulina amarilla. Una estadística muy poco habitual para un futbolista que ocupa una posición tan exigente como la de central, donde los duelos, las faltas tácticas y las acciones al límite forman parte del día a día.
Lejos de ser un defensa que rehúya el contacto, el eslovaco destaca precisamente por su inteligencia táctica, buena colocación y capacidad para anticiparse. Esa lectura del juego le permite evitar muchas situaciones comprometidas y resolver acciones defensivas sin necesidad de recurrir a faltas que carecen de sentido.
El Cholo, encantado con Hancko
En el cuerpo técnico del Atlético valoran especialmente esa mezcla de solidez y calma, dos cualidades que encajan perfectamente con la idea defensiva de Simeone. El entrenador argentino apostó por él desde el primer momento y el tiempo, como en sendas ocasiones en su etapa como técnico rojiblanco, le está dando la razón.
La llegada del defensor balcánico al club colchonero se cerró por una cifra cercana a los 30 millones de euros, una inversión importante que en el Metropolitano consideran más que justificada viendo su rendimiento. A sus 28 años, Hancko aterrizó en Madrid en plena madurez futbolística y su adaptación ha sido prácticamente inmediata.
También ha sido clave su integración en el vestuario. Compañeros como Jan Oblak, con quien comparte idioma y cercanía cultural, facilitaron sus primeros meses en el equipo. Ese proceso rápido de adaptación se ha trasladado directamente al terreno de juego, donde está rindiendo a un gran nivel, siendo un pilar fundamental de la línea defensiva.
Hancko-Pubill, pareja indiscutible
De hecho, su rendimiento ha provocado un cambio importante en la jerarquía de la defensa. Hancko se ha consolidado como titular indiscutible, formando pareja habitual en el centro de la zaga con Marc Pubill. Entre ambos han conseguido dar estabilidad a la línea defensiva del Atlético, que ha sufrido en los últimos tiempos por problemas físicos de distinta índole.
Ese crecimiento ha tenido consecuencias directas: futbolistas con peso en el vestuario como José María Giménez o Robin Le Normand han visto reducida su presencia en el once inicial en algunos tramos de la temporada. Además, el francés Clément Lenglet ha tenido un claro bajón de rendimiento en comparación con el curso pasado.
Mientras el Atlético sigue peleando por sus objetivos, el rendimiento del central eslovaco se ha convertido en una de las grandes noticias del curso. Si algo demuestra su impresionante racha sin tarjetas es que, muchas veces, defender bien también consiste en saber cuándo no hacer falta y arriesgarte a recibir una amarilla innecesaria.