El laberinto de Thiago Almada: calca en Argentina su gris versión del Atlético de Madrid
El debut de Argentina frente a Argelia estaba marcado en rojo en el calendario, especialmente para los aficionados del Atlético de Madrid. El club rojiblanco cuenta con hasta seis representantes en la actual campeona del mundo, aunque la hoja de ruta de Lionel Scaloni dejó a la mayoría en el banquillo. La gran sorpresa inicial fue la suplencia de Giuliano Simeone, mientras que Thiago Almada asumió los galones desde el inicio ante un combinado africano que preparó el choque con un secretismo absoluto, llegando a jugar su último amistoso a puerta cerrada.
En los días previos, la preocupación se centró en las molestias físicas de Nahuel Molina y Julián Alvarez, quienes llegaban entre algodones. Sin embargo, para Almada, esta cita mundialista se presenta como el escenario ideal para reivindicarse mientras se aclara su futuro en Europa.
El examen de Almada en el esquema de Scaloni
La titularidad del ex de Botafogo llamó la atención de muchos analistas, pero la pizarra del técnico santafesino tenía lógica. Tras la marcha de Ángel Di María, el puesto en el ataque argentino busca dueño, y el Guayo es un futbolista del círculo de confianza del seleccionador, con quien ya levantó el título en Catar 2022.
Aunque partió desde la banda izquierda, el atacante no dudó en sacrificarse en labores defensivas, liberando todo el carril para las subidas de Facundo Medina. Almada buscó asociarse por dentro de forma constante para dar fluidez a la circulación del balón, pero la muralla argelina incomodó en demasía a la Albiceleste. A pesar del tanto inicial de Messi, su aportación en el primer acto fue más bien discreta, destacando únicamente un disparo lejano que se marchó por encima del travesaño.
La dinámica no mejoró tras el descanso. El mediapunta terminó siendo sustituido en la segunda mitad por Nico, en un momento en el que Argentina buscaba certificar la victoria con mayor ventaja. Pese a no firmar su noche más brillante, el torneo sigue siendo un escaparate inmejorable para un jugador que aspira a mantener su sitio en la élite europea, coincidiendo además con los movimientos de un River Plate que planea una fuerte inversión estival tras anunciar una profunda limpieza en su plantilla.