El ex del Atlético que Enrique Riquelme quiere llevar al Real Madrid si gana la presidencia
Enrique Riquelme, el candidato a la presidencia del Real Madrid, lanzó esta semana dos declaraciones bastante llamativas en cuanto al mercado de verano: "Si me convierto en presidente del Real Madrid, Rodri se unirá al Real Madrid. Haré todo por ello", afirmó, añadiendo que también iría a por Erling Haaland. Dos nombres que, vistos desde el Atlético de Madrid, tienen lecturas muy diferentes.
La que más interesa en el Metropolitano es, lógicamente, la de Rodri. El centrocampista madrileño, ganador del Balón de Oro 2024, es producto de la cantera rojiblanca. Rodrigo Hernández ingresó en la Academia del Atlético con 11 años en 2007 y fue en el club colchonero donde empezó a dar sus primeros pasos en el fútbol.
De la Academia rojiblanca al Balón de Oro
Por diferentes circunstancias, se marchó al Villarreal en 2013. Sin embargo, el Atlético decidió recuperarle en 2018, pagando cerca de 20 millones de euros. Bajo las órdenes de Simeone, Rodri dio un salto competitivo enorme, aprendiendo a jugar en contextos de máxima exigencia y convirtiéndose en uno de los mejores en su posición.
Solo una temporada después, el Manchester City pagó 70 millones al Atlético para llevársele. Una venta rentable que le sirvió al equipo inglés para consagrar el nivel del español y lograr un hito histórico: conseguir el Balón de Oro.
Una gran promesa de campaña
Las declaraciones de Riquelme hay que contextualizarlas, pues es cierto que desde el entorno de Rodri ya se veía con buenos ojos un posible fichaje por el Real Madrid. De cualquier forma, el candidato a la presidencia deberá arreglárselas como bien pueda para cerrar a Rodri y a Haaland en el mismo mercado.
🆕 Riquelme asegura que HAALAND será jugador del REAL MADRID si gana las elecciones.
— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) June 3, 2026
💸 Se compromete a pagar la cuota anual de todos los socios si incumple sus promesas.
vía @El_Hormiguero pic.twitter.com/a0KFyCJFDB
Lo que sí es real es el deseo madridista de ver al manchego de blanco, especialmente después de años buscando un sustituto en el mediocentro. Para el Atlético, que su excanterano acabe en el eterno rival es un hecho que no tiene demasiada importancia.