Dos errores de Clement Lenglet en 24 minutos avivaron la eliminatoria ante el Barça
La expectación era máxima en los alrededores del estadio y en la planta noble del Metropolitano. Tras el solvente 0-2 cosechado en el primer partido, la dirección deportiva y el cuerpo técnico confiaban en una noche de solidez defensiva para certificar el pase a las semifinales.
Sin embargo, la inclusión de Clement Lenglet como pareja de Le Normand resultó ser un factor desestabilizador desde el pitido inicial del colegiado Clement Turpin. Apenas habían transcurrido cuatro minutos cuando el francés cometió su primer desliz grave.
Un inicio helador para la afición
La acción del primer gol visitante nació de una indecisión fatal del zaguero galo ante la presión de Lamine Yamal. La narración oficial del encuentro captó perfectamente la tensión del momento: "Lenglet era la obligada sorpresa en el equipo del Cholo Simeone y acaba de tener un problema serio".
En un balón que parecía controlado, el central permitió que el joven talento azulgrana le ganara la partida, culminando la jugada en el 0-1 que dejó muda a la parroquia del Metropolitano. Lejos de reaccionar, el cuadro colchonero se hundió en un mar de dudas tácticas que el rival no tardó en explotar de nuevo.
El fallo que rompió el esquema
La debacle se completó en el minuto 24, cuando la falta de coordinación defensiva de Lenglet volvió a quedar en evidencia. En una transición rápida del Barça, el central francés rompió el fuera de juego al quedarse enganchado, habilitando a un Ferran Torres que detectó el error al instante.
A pesar de tenerlo al lado, Lenglet perdió la referencia de su marca y permitió que Ferran le ganara la espalda con facilidad para cruzar el esférico al segundo palo, batiendo a Musso. Con el 0-2 en el electrónico, la entidad veía cómo toda la planificación del mercado de fichajes y el trabajo semanal se desmoronaban por dos errores individuales de bulto.
El Cholo busca la reacción
¿Cómo es posible que un equipo de Simeone conceda tantas facilidades en una cita de este calibre? El elenco rojiblanco logró reaccionar tímidamente antes del descanso gracias a un tanto de Lookman, que puso el 3-2 global en la eliminatoria.
Sin embargo, la inseguridad proyectada desde la zaga obligó al entrenador a dar instrucciones constantes desde el área técnica, tratando de ajustar los pupilos de Simeone para evitar una tragedia mayor. El escudo exige una entrega y una concentración que Lenglet no supo mantener en esos 24 minutos fatídicos. Ahora, el Atlético deberá apelar a su espíritu de resistencia para proteger la mínima ventaja que le queda y evitar que los errores propios dicten su sentencia europea.