A falta de Julián Alvarez, bueno es Álex Baena: punto y final a la mala racha del Atlético de Madrid
El Atlético de Madrid viajó a la Cartuja con una presión evidente: seis partidos sin ganar fuera de casa pesan demasiado. Simeone lo sabía y decidió apostar por un once lleno de titulares, sin margen para experimentos. El Real Betis, un rival fiable y competitivo, esperaba con la misma ambición de afianzarse en la zona alta.
La noche comenzó con la sensación de que el Atlético debía recuperar su identidad. El equipo rojiblanco se mostró más compacto, con transiciones rápidas y una actitud muy distinta a la de encuentros anteriores. Álex Baena fue la principal novedad en ataque, un jugador que pedía espacio y que por fin lo tuvo.
Golazo de Baena y una reacción que ilusiona
El partido se encarriló muy pronto, pues Giuliano Simeone abrió el marcador con un disparo imparable desde fuera del área y dedicó el gol a su nuevo sobrino. Ese tanto liberó al Atlético, que jugó con más confianza y generó ocasiones claras para ampliar la ventaja. El equipo parecía haber encontrado por fin el equilibrio entre intensidad y eficacia.
El momento clave llegó justo antes del descanso, tras una jugada polémica en la que el Betis reclamó penalti, el balón acabó en los pies de Álex Baena. El internacional español controló con calma, recortó con precisión y colocó el balón en la escuadra. Un golazo que encendió la sonrisa del banquillo y marcó su primera gran noche como rojiblanco.
La segunda parte tuvo un guion distinto, el Real Betis reaccionó con fuerza, obligando al Atlético a resistir. Ahí apareció Jan Oblak, que volvió a ser decisivo con tres intervenciones espectaculares. El esloveno sostuvo al equipo cuando más lo necesitaba y fue clave para mantener el resultado.
Simeone acierta con los cambios y Baena pide paso
No todo fue positivo. Pablo Barrios tuvo que retirarse por lesión tras sentir molestias musculares, dejando a Simeone con un contratiempo inesperado. Johnny Cardoso, que entró en la convocatoria, se quedó finalmente fuera junto a Esquivel.
Julián Alvarez no tuvo su mejor noche. Estuvo impreciso, erró en la toma de decisiones y fue sustituido al mismo tiempo que Baena. Simeone, consciente de que el partido pedía más control, optó por asegurar el resultado y dar minutos a jugadores de refresco.
Para Álex Baena, este triunfo significa mucho más que tres puntos, su rendimiento fue la mejor noticia de la jornada para un Atlético de Madrid que necesitaba confianza y goles. Simeone sabe que, con Baena a su mejor nivel, el equipo gana creatividad, profundidad y peligro. El próximo reto será ante el Sevilla, un duelo que pondrá a prueba la recuperación colchonera.