El Galatasaray: un talismán para el Atlético de Madrid en competición europea
El Atlético de Madrid quiere evitar sorpresas y busca la victoria en las dos últimas jornadas de la Champions League. El objetivo es repetir el éxito del pasado curso, accediendo directamente a los octavos de final del torneo. Para ello, será imprescindible sumar los últimos seis puntos, empezando mañana ante el Galatasaray en Estambul.
El conjunto turco es un viejo conocido de los rojiblancos en competición europea y un rival de buen recuerdo. Se han visto las caras hasta en tres eliminatorias, decantándose la balanza siempre a favor de los intereses del club colchonero. Sin embargo, hay una casualidad que podría generar una mayor ilusión en los aficionados de cara al compromiso de mañana.
Un rival de buen recuerdo
El Galatasaray es un equipo que en los últimos años ha sabido aprovechar sus oportunidades para hacer fichajes de mucho nivel. Cuenta en su plantilla con estrellas como Leroy Sané, Victor Osimhen, Gündoğan o Mauro Icardi, todos ellos con una carrera prolífica en Europa. Su poderío económico les permite ofrecer salarios altos y, en algunos casos, traspasos que otros clubes no se podrían permitir.
Aun así, el Atlético viajó anoche a Estambul con el convencimiento de que podrá lograr un triunfo que encarrile su clasificación entre los ocho primeros. Han sido tres las ocasiones en las que ambos equipos se han visto las caras desde la primera vez, en la temporada 1973-74. En aquella ocasión fue en la primera ronda de la Copa de Europa, y los rojiblancos se llevaron el gato al agua gracias a un gol de Salcedo en Turquía.
Los otros dos enfrentamientos han sido en el nuevo siglo: en la temporada 2009-10 y en la 2015-16. La primera fue en la Europa League y terminó con un resultado global de 2-3 para los intereses de los colchoneros. La última ocasión fue en la ya extinta fase de grupos de la Champions League y, en ambos partidos, el Atlético se llevó los tres puntos por 2-0.
Siempre en la final
La razón por la que el Galatasaray es un talismán para los colchoneros es que, en todas las ocasiones en las que se han enfrentado, han llegado a la final. La primera vez llegaron a la final de la Copa de Europa ante el Bayern de Múnich, cayendo en el partido de desempate. En 2010, derrotaron en la final de la Europa League al Fulham con un doblete de Diego Forlán.
Ya en el 2016, el Atlético disputó la final de Milán ante el Real Madrid, quedándose sin el título tras un gol ilegal y una tanda de penaltis. Obviamente, el pasado no asegura nada a Simeone y sus jugadores, pues necesitarán afinar la puntería si quieren llevarse el triunfo de Estambul. La contundencia es la gran preocupación del cuerpo técnico, y esperan que este sea el partido para dejar atrás ese problema.