Griezmann se despide entre lágrimas: "No he podido traer una Liga o una Champions, pero vuestro cariño vale mucho más"
El momento cumbre de la noche en el Metropolitano llegó cuando el gran protagonista tomó el micrófono. Completamente roto y sin poder contener el llanto en ningún momento, Antoine Griezmann se dirigió a una afición entregada que se negaba a abandonar las gradas. "Ahora es cuando se me complica todo", confesó de inicio, abrumado por la escena. "Lo primero daros las gracias por quedaros todos. Esto es una pasada".
En un acto de máxima sinceridad, el '7' rojiblanco quiso zanjar de forma definitiva cualquier herida del pasado: "Lo segundo, algo muy importante para mí, sé que muchos lo hicieron, algunos todavía no lo han hecho, te pido perdón otra vez. No me di cuenta del cariño que tenía aquí, era muy joven, hice un error, volví a recapacitar e hicimos todo para volver aquí y disfrutar de nuevo". La emoción era tal que el galo admitió que la situación le había superado por completo: "Tenía un discurso preparado pero se fue a la mierda".
A partir de ahí, sus palabras fueron de pura gratitud. Empezó por el vestuario: "Quiero agradecer a todos mis compañeros desde 2014 hasta hoy. He disfrutado con ellos cada entrenamiento, cada pelea, cada victoria, cada derrota. Ha sido increíble para mí luchar con vosotros". No olvidó a los trabajadores en la sombra, queriendo "agradecer también a fisios, utilleros que se despiertan a las 6 de la mañana para darnos masajes y son los últimos en irse".
"Gracias a ti fui campeón del mundo. Gracias a ti me sentí el mejor. Ha sido un orgullo luchar para ti" 🥹
— DAZN España (@DAZN_ES) May 17, 2026
Las palabras de Griezmann que hacen llorar a Simeone ❤️🩹#LALIGAenDAZN ⚽ pic.twitter.com/vF17AGCW8E
El momento más especial llegó al dirigirse al técnico argentino. "Agradecer al cuerpo técnico y al que cambió todo en este club: DON DIEGO PABLO SIMEONE", enfatizó, añadiendo: "Gracias a ti hay mucha ilusión en este vestuario. Gracias a ti fui campeón del mundo. Gracias a ti me sentí el mejor del mundo. Te debo muchísimo. Ha sido un orgullo para mí luchar para ti". También tuvo palabras muy cariñosas para su gran amigo en el campo: "Tengo que hablar de mi gordito preferido, nuestro capitán Koke, yo personalmente no sé si soy una leyenda o no, pero tú querido amigo eres una p* de este club".
En el plano más personal e íntimo, Griezmann se deshizo en amor hacia los suyos. "Y tengo que agradecer a mi esposa, mi mujer Erika Choperena. Muchas gracias por apoyarme, aguantarme mis días malos, mi enojo en las derrotas. Te amo, te amo, te amo, te amo". Igualmente, recordó sus orígenes: "Para terminar, agradecer a mis padres, a mi padre que me llevaba a los 13 años por toda Francia y gracias a él estoy aquí hoy disfrutando del fútbol".
Como colofón, el máximo goleador de la historia colchonera se despidió haciendo un balance de su legado: "Es verdad que no he podido traer una Liga o una Champions, pero me vale mucho más esto. Vuestro cariño es increíble para mí y me lo llevaré para toda la vida". Y lanzó un último y poderoso mensaje para las futuras generaciones: "Padres, madres, tíos, tías, muchas gracias por traer a vuestros hijos hoy aquí a enseñarles el Atlético de Madrid, que es lo mejor que hay en el mundo".