El futbolista argentino no está en su mejor momento en el Atlético de Madrid

Julian Alvarez hace saltar las alarmas del Atlético antes de la visita al Athletic Club

Se espera la mejor versión del argentino

El partido ante el Athletic Club se acerca y en el Atlético de Madrid cunde la preocupación a raíz del último tropiezo en el campo del FC Barcelona. La última derrota en el Camp Nou puso sobre la mesa que el equipo careció de chispa ofensiva y que su delantero estrella no respondió como se esperaba. La afición y los medios comienzan a dudar, y las críticas se centran en que Julián no apareció en momentos clave, acumuló pocas ocasiones claras y quedó muy aislado ofensivamente.

Esa imagen contrasta con lo que se le exige a un futbolista de su caché, su salario y su condición de referente en la plantilla, como lo es Julián Alvarez. El análisis de la prensa tras la derrota en Barcelona fue durísimo, calificando su actuación como 'desaparición' y apuntan a que su bajo impacto ofensivo fue clave en la derrota rojiblanca. Se destacaba que ni con balones claros ni con espacios supo generar peligro real, y esta vez el equipo sí que buscó al delantero argentino.

Simeone confía en su jugador

Dudas crecientes tras la derrota en el Camp Nou

Todo esto ha abierto un debate interno sobre si el equipo depende demasiado de él o si él mismo ha entrado en una fase de bajón físico o de confianza. Con rivales ásperos como el Athletic por delante, la urgencia de que recupere su mejor versión crece por minutos, ya que el equipo de Simeone no puede permitirse caer en Bilbao.

Con un calendario exigente por delante, la exigencia crece, y ya no basta con presencia o desgaste, pues se espera gol, asistencia, acciones de impacto... Ahora ese listón parece quedar alto para Julián Alvarez, ya que si repite actuaciones discretas, las críticas no solo serán puntuales, pudiendo transformarse en dudas aún más reales.

Baena se retiró lesionado del Camp Nou

Más que trabajo, efectividad

El reproche no es la entrega, porque en ese aspecto no puede haber queja, sino la capacidad para marcar la diferencia. Un jugador de su perfil debe aparecer en momentos decisivos, condicionar defensas rivales y crear desequilibrio. Cuando no lo hace, el equipo lo sufre, y ya se vio en el Camp Nou, y es que el equipo no supo atacar tras la salida del campo de Baena.

El choque ante el Athletic llega en un momento delicado, con la moral resentida tras la derrota en Barcelona, con la delantera cuestionada, y con la afición ya pidiendo respuestas. Para Julián, es más que un partido, ya que podría considerarse una prueba de recuperación. Si ofrece su mejor versión, puede ganar crédito, y si no, las dudas continuarán.

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