Julián Alvarez no es suficiente para frenar la mejor versión de un resucitado Gyokeres
El Atlético de Madrid visitaba al Arsenal, uno de los equipos más en forma de Europa y vigente el líder de Inglaterra. El equipo de Mikel Arteta estaba sacando la máxima rentabilidad de sus goles a favor y mostrando una solvencia en defensa imprescindible para luchar por los grandes títulos. Aún así, los rojiblancos tenían la ilusión de competir igual que ante Real Madrid o Liverpool, aunque todo se desvaneció en la segunda mitad.
De hecho, el conjunto colchonero frenó los primeros 10 minutos de presión alta del Arsenal, dando pausa al juego y empezando a generar más peligro. Los jugadores se marcharon al vestuario sin que ninguno fuese capaz de romper la igualada, pero todo cambió en la segunda mitad. Julian Alvarez lanzó un gran disparo al larguero que parecía ser un aviso muy serio al cuadro londinense.
Nada más lejos de la realidad, pues el balón parado terminaría siendo el factor clave para de cantar la balanza en favor de los locales. Timber aprovechó múltiples errores en el área de Jan Oblak para abrir el marcador y poner contra las cuerdas al Atletico.
Simeone hizo cambios
A partir de ahí, Simeone decidió mover el banquillo, pero los cambios no tuvieron el impacto necesario. De hecho, tras aquellas sustituciones comenzó una avalancha que terminaría con la peor versión de los colchoneros.
Martinelli puso el resultado más de cara tras un error de Gallagher, dejando avanzar a Lewis-Skelly sin oposición, pero aún faltaba más. Gyokeres, uno de los objetivos del Atlético de Madrid durante los últimos veranos, rompió su mala dinámica goleadora con un doblete que dejó sin opciones al club madrileño. En ambos casos, fue la falta de solvencia y concentración lo que originó hules acciones dentro del área que terminarían en favor de Arsenal.
No es la primera vez
Ya con cuatro goles de diferencia, el Atlético de Madrid fue incapaz de general alguna acción peligrosa sobre la portería de David Raya, mientras Arsenal se centró en esperar algún contragolpe. Las salidas de Griezmann y Thiago Almada tampoco dieron el giro radical que necesitaban para intentar rescatar algún punto de Londres.
Puede ser un partido que se ponga un punto de infección para seguir creciendo. Pero la realidad es que aún hay camino por recorrer para mirar a la cara a los mejores del continente. El equipo de Simeone suma su peor goleada en contra en Champions League, igualando aquellos 4-0 en Alemania contra Bayern Munich y Borussia Dortmund y en Portugal contra el Benfica.