Marc Pubill protagoniza la historia más inesperada de todo el Mundial: de la nada al título
El fútbol guarda guiones que ni el mejor creador de historias se atrevería a escribir. El periplo vivido por Marc Pubill en la temporada 2025/2026 ha quedado grabado a fuego en las páginas de la selección española y del Atlético de Madrid como uno de los cuentos de fadas más inverosímiles y fascinantes del panorama futbolístico reciente.
A sus 23 años, el joven zaguero ha pasado de estar en la rampa de salida hacia un rol secundario a tocar el cielo coronándose campeón de la Copa del Mundo.
De una posible cesión a la consolidación colchonera
El inicio de la campaña no presagiaba, ni de lejos, el desenlace soñado. Durante los primeros compases del curso, la dirección deportiva rojiblanca sopesó seriamente la opción de buscarle una salida al jugador en forma de cesión a Osasuna, con la intención de que sumara minutos y no se estancara. Sin embargo, las circunstancias, las lesiones en el esquema defensivo y el trabajo incansable del jugador convencieron al cuerpo técnico para apostar por su continuidad.
La respuesta de Pubill sobre el terreno de juego fue inmediata. Gracias a su imponente presencia física (190cm) y a una polivalencia táctica que le permite desempeñarse tanto de defensa central como de lateral derecho, el catalán se adueñó de la titularidad en el Metropolitano. A lo largo de la temporada 2025/2026 disputó un total de 36 partidos, anotando un gol, repartiendo una asistencia y manteniendo una valoración media sobresaliente de 7,00. Sus métricas registraron un brillante 77% en duelos aéreos ganados y un notable 76% en oportunidades creadas, elevando su valor de mercado a un máximo histórico de 24,5 millones de euros.
El sueño del Mundial y la gloria con la selección
Su irrupción y regularidad en el club rojiblanco no pasaron desapercibidas para el cuerpo técnico de la selección española, que no dudó en incluirlo en la lista definitiva para disputar la cita mundialista. De ser un descarte potencial en verano a vestir la camiseta nacional con el dorsal '18' en el escenario más imponente del planeta.
En la Copa del Mundo, Pubill no solo completó el grupo, sino que tuvo un papel activo sumando minutos de mucha exigencia y respondiendo con una gran solidez defensiva. Su contribución fue clave para apuntalar la zaga en momentos cruciales, culminando un año idílico con el trofeo de campeones del mundo en sus manos. Una trayectoria vertiginosa que demuestra cómo la determinación puede transformar la incertidumbre en gloria eterna.