El próximo 'incendio' que Mateu Alemany debe apagar en el Atlético: el futuro de Jan Oblak
Mateu Alemany tiene varios frentes abiertos este verano, pero hay uno que le dará un especial trabajo al balear: el futuro de Jan Oblak. El portero esloveno, segundo capitán del equipo y una de las figuras más importantes de la historia reciente del club, dejó unas declaraciones inquietantes tras el homenaje a Griezmann en el Metropolitano con unas palabras que en el entorno rojiblanco no pasaron desapercibidas: "Nunca sabes qué va a pasar, tengo contrato, pero el verano siempre es largo", comentó.
No es la primera vez que Oblak deja caer ese tipo de mensajes en los últimos años. Pero en esta ocasión el contexto es diferente, ya que acababa de ver marcharse a Griezmann, ve cómo Koke decide año a año su continuidad, y es perfectamente consciente de que a sus 31 años y con contrato hasta 2028, esta puede ser la temporada en la que tome la decisión más importante de su carrera.
Un salario que lo complica todo
El gran obstáculo para resolver la situación de Oblak no es deportivo, sino económico. El esloveno cobra 10 millones netos por temporada, siendo el jugador mejor pagado del Atlético de Madrid. Aunque han existido conversaciones para que rebaje su salario, la realidad es que desde que ese aumento se produjo, nunca ha cambiado la cifra que gana el meta.
Ser el que más cobra de la plantilla lleva tiempo penalizando al esloveno. Algunas voces cercanas al Atlético ven que su etapa está llegando a su fin, pese a que sigue siendo el portero titular para Simeone. La dirección deportiva está abierta a escuchar propuestas, pero no regalará a un jugador de ese nivel. Si Oblak quiere salir, el club exigirá una cifra que compense la inversión realizada.
El sueño de marcharse con la Champions
Oblak siempre ha priorizado los títulos de equipo a los individuales. Tras ser clave en la Liga 2020-21, al esloveno le gustaría, como intentó Griezmann sin éxito, cerrar su etapa rojiblanca con un gran título. La Champions, donde perdió la final de Milán hace una década, es el entorchado soñado por una generación que volverá a intentarlo el próximo curso.
Ese argumento puede ser el más poderoso para convencerle de quedarse. Si el Atlético le ofrece un proyecto ambicioso, fichajes de nivel y la posibilidad real de competir por la Champions, Oblak puede optar por continuar y perseguir el único título que le falta. Si no, Arabia Saudí y otros destinos económicamente atractivos seguirán llamando a su puerta.
Números de leyenda que merecen un final digno
Oblak ha ganado seis Zamoras, el único en la historia de LaLiga en conseguirlo. Sus 538 partidos con la camiseta rojiblanca le sitúan como el tercer jugador con más apariciones en la historia del club, solo por detrás de Koke (740) y Adelardo (553). Una temporada más le convertiría en el segundo.
Un legado de esa magnitud merece un final a la altura. Mateu Alemany tendrá que manejar esta situación con la misma delicadeza con la que el club gestionó las despedidas de Griezmann y otras leyendas. El verano será largo, como dijo el propio Oblak, y en las oficinas del Metropolitano ya están trabajando para que la decisión del esloveno sea la más adecuada para todas las partes.