Mateu Alemany centra su mirada en la operación salida: dos jugadores se juegan su futuro en el Atlético
La nueva etapa en el área deportiva del Atlético de Madrid liderada por Mateu Alemany ya está dejando señales de cambio. Desde su llegada el pasado mes de octubre como responsable del primer equipo masculino, Alemany ha comenzado a perfilar una plantilla con menos jugadores estancados y mayor potencial de crecimiento. Una de sus primeras tareas sería mirar hacia afuera aquellos perfiles que no entran plenamente en los planes de Diego Pablo Simeone, y preparar el mercado invernal con más claridad.
En los despachos del Metropolitano se habla ya de que la operación salida podría activarse pronto. Hay dos futbolistas que, por diversos motivos, ya sea rendimiento, coste o adaptación, han entrado en la zona de observación para marcharse. Es un movimiento planificado que consiste en liberar fichas, recuperar valor o dar protagonismo a quienes sí cuentan en esta nueva hoja de ruta.

Gallagher y Sorloth, en la rampa de salida
Uno de los jugadores señalados es Conor Gallagher, y es que el centrocampista inglés fichado la pasada temporada, aún no ha alcanzado la regularidad esperada en el once. Según se comentaba hace algunas semanas, el jugador "cada vez es más cuestionado dentro del club". El otro nombre es Alexander Sorloth, cuya aportación tampoco ha alcanzado los niveles previstos, por lo que ya se le habría fijado un ultimátum para cambiar esa situación lo antes posible.
En el caso de Sorloth, la situación es distinta, debido a que el delantero noruego llegó al Atlético con la etiqueta de refuerzo de peso, pero sus cifras no han convencido. Ha alternado titularidades con suplencias y, aunque ha dejado destellos de calidad, le ha faltado continuidad en el área. Desde el club confían en su potencial físico y su trabajo diario, pero son conscientes de que necesita un cambio de ritmo para justificar la inversión y ser importante para Simeone.

Un plan claro para reordenar la plantilla
El contexto que rodea a Alemany es complejo, pues el club necesita competir en todos los frentes, y para eso debe optimizar la plantilla. Las salidas de Gallagher o Sorloth supondrían dos efectos directos, que consisten en liberar masa salarial y espacio para otras incorporaciones o para dar más minutos a jóvenes. De hecho, en la lista de bajas que se baraja para el mercado invernal, esos nombres ya aparecen destacados como principales opciones de salida.
Para Simeone, estas decisiones traen un mensaje claro al vestuario, que se transmite en que el esfuerzo y rendimiento día a día serán fundamentales. Alemany espera que el equipo y los jugadores adopten una mentalidad de éxito sin distracciones. Los próximos meses serán clave para ver si este plan de reordenamiento se traduce en movimientos reales.