El ejecutivo balear trabaja para reajustar una operación para verano

Mateu Alemany prepara la estrategia para evitar un fichaje de 32 millones al Atlético

Mateu Alemany se pone manos a la obra | Fuente (Canva, FC Barcelona)

El Atlético de Madrid ya mueve ficha en los despachos, pues Mateu Alemany trabaja en una hoja de ruta clara para evitar una operación automática de 32 millones de euros que podría activarse al final de la temporada

El Atlético de Madrid se mueve con cautela en el mercado y ya trabaja en una estrategia clara para evitar una obligación de compra que podría obligarle a pagar 32 millones de euros por un futbolista al final de la temporada. La operación en cuestión es la de Nico González, cuyo contrato de cesión incluye una cláusula que obliga al club a ejecutar la compra si se cumplen ciertas condiciones de participación.

La dirección deportiva, liderada por Mateu Alemany, ya ha analizado el escenario con lupa y busca controlar los minutos del jugador en Liga para que no se activen las condiciones de compra automática, un riesgo que el club no está dispuesto a asumir por ese monto, que considera excesivo para su planificación deportiva y financiera.

Nico González llegó cedido en verano | Fuente (@Atleti)

La cláusula que condiciona la temporada

Según la cláusula acordada al fichar a Nico, el Atlético estaría obligado a pagar 32 millones de euros si el centrocampista disputa nueve partidos o más de 45 minutos en Liga. Esa condición es la que Alemany y su equipo intentan evitar con una gestión milimétrica de sus minutos, sin dejar de contar con él en otras competiciones como la Copa del Rey o la Champions League, donde no se computa para activar la cláusula.

Este tipo de planificación exige mucha precisió, puesto que si el jugador supera ese umbral de partidos, la obligación de compra se dispara automáticamente, lo que supondría un desembolso que el club considera no acorde con su valoración actual del jugador.

Nico González en su debut | Fuente (@Atleti)

Gestión de minutos para esquivar la obligación

La idea de Alemany no es prescindir de Nico, sino utilizarlo con criterio para no activar su cláusula obligatoria. Eso implica que, durante la segunda parte de la temporada, el futbolista tendrá menos protagonismo en LaLiga, donde cada participación cuenta de cara al cómputo final de partidos jugados. En cambio, se espera que tenga mayor presencia en Copa del Rey y Europa, competencias en las que el club sí quiere que sume experiencia, ritmo y estado de forma, pero sin acercarse al límite que desencadene la obligación de compra.

Esta fórmula permite al Atlético mantener al jugador en dinámica de grupo sin comprometerse económicamente por encima de lo que considera razonable. El plan de Alemany es claro, y consiste en evaluar la evolución del jugador sin hipotecar el futuro financiero del club. Si el Atlético considera que Nico puede seguir creciendo con tiempo y espacio, el verano podría ofrecer una nueva oportunidad para negociar su traspaso en términos más flexibles y asequibles para todas las partes.

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