Simeone cree que los suyos pueden eliminar al Barça

El mensaje de Simeone a la afición del Atlético de Madrid: "No conozco otro camino"

Diego Pablo Simeone apeló a la fe, al trabajo y a la energía del Metropolitano en la previa de un duelo clave, con bajas sensibles y un mensaje directo al corazón rojiblanco. La visita del FC Barcelona al coliseo colchonero se presenta como trascendental para lo que resta de temporada.

Simeone en rueda de prensa | Fuente (@Atleti y Canva)
Simeone en rueda de prensa | Fuente (@Atleti y Canva)

La escena es reconocible en el Atlético de Madrid. Un equipo que compite, un calendario exigente y un entrenador que vuelve a insistir en su idea de siempre. Diego Pablo Simeone no se mueve del discurso que le ha sostenido durante más de una década. En un momento marcado por las lesiones y la exigencia competitiva, el técnico argentino lanzó un mensaje claro a la afición. No habló desde la euforia, sino desde la convicción. “Yo fe tengo siempre”, aseguró, reafirmando una identidad que no negocia.

El argentino admite que tiene fe | Fuente (@Atleti y Canva)
El argentino admite que tiene fe | Fuente (@Atleti y Canva)

Simeone dejó claro que no mira al rival cuando se trata de ausencias. “No estoy pensando en ellos, sino en nosotros”, explicó, centrado en la baja de Pablo Barrios. También reconoció que la lesión de Johnny les hace daño en un tramo decisivo.

Las bajas, el margen de mejora y la búsqueda del plan perfecto

“No hay sustituto para Pablo”, afirmó con rotundidad. Los jóvenes como Rodrigo Mendoza y Vargas están en fase de adaptación, aunque valoró que Rodrigo hizo un partido correcto el domingo. La idea es poner en el campo a los que estén en mejores condiciones. Sobre la búsqueda del rendimiento ideal, fue autocrítico.

Rodrigo Mendoza se hace la sesión de fotos con el Atlético (Fuente: @Atleti)
Rodrigo Mendoza se hace la sesión de fotos con el Atlético (Fuente: @Atleti)

Admitió que el partido ante el Betis fue el que más se acercó a la perfección, aunque los primeros 15 minutos no le gustaron. “La realidad de los entrenadores es mejorar a los futbolistas”, resumió. También analizó virtudes del Barcelona de Hansi Flick. Destacó su línea adelantada, la presión asfixiante en campo rival y la convicción para asumir riesgos. Para Simeone, si el Barça encuentra transiciones es peligroso, pero también lo es en el juego asociativo.

La fe, el Metropolitano y el único camino

En lo físico, el técnico habló de gestión y frescura. Quiere un bloque sólido y no depender de cuatro nombres, pese al desgaste de los partidos de Champions. Subrayó la predisposición del grupo para afrontar el calendario. Cuestionado por la semifinal, fue contundente. “Fe tengo siempre, no mañana”, insistió, recordando que es la tercera semifinal consecutiva. La fe, según explicó, forma parte del día a día y también de la historia del club.

Sobre la clave del partido, señaló a la gente. No la considera determinante, pero sí importantísima para bajar su energía al césped. “Necesitamos un estadio como normalmente ha sido”, reclamó. Simeone aseguró que se agarra “al equipo que tengo”. No habló de Lookman y explicó que Baena a veces juega 60 minutos por decisión técnica o porque lo ha dado todo.

En cuanto a Hancko y Pubill, valoró su velocidad y capacidad para los duelos. Cuando le preguntaron con qué se conforma, fue claro. “Como cualquiera que juegue en su casa, ganando el partido”. Y a la afición le dejó un mensaje implícito: no conoce otro camino que competir.

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