Puso el empate momentáneo en la segunda parte

Nahuel Molina muestra su nueva especialidad ante el Real Madrid

El internacional argentino se destapa como goleador con otro espectacular tanto tras ver puerta en la última jornada ante el Getafe en el feudo colchonero
Molina se destapa como goleador | Fuente: (@nahuelmolina35)
Molina se destapa como goleador | Fuente: (@nahuelmolina35)

El derbi madrileño llegaba con el cartel de "descafeinado" por culpa de un calendario asfixiante, pero sobre el césped del Bernabéu no hubo tregua. Tras el desgaste épico en Londres para apear al Tottenham de la Champions, el Atlético de Madrid aterrizaba en Chamartín con una misión: demostrar que hay cuerda para rato en la pelea por la Liga. Simeone, fiel a su estilo, se olvidó de las rotaciones y sacó toda la artillería.

Simeone evitó las rotaciones | Fuente: (@Atleti)
Simeone evitó las rotaciones | Fuente: (@Atleti)

El guion empezó de cara gracias a Lookman, que aprovechó un servicio de lujo de Giuliano Simeone para golpear primero. Sin embargo, el nombre propio de la noche fue Nahuel Molina. El argentino, que no vive su mejor momento de protagonismo, saltó al verde en la segunda mitad para reivindicarse con un latigazo desde fuera del área que dejó mudo al estadio.

El dilema del lateral: Llorente es el muro, Molina el recurso

No está siendo un año fácil para el campeón del mundo. Marcos Llorente se ha adueñado del carril derecho con una regularidad asombrosa, convirtiéndose probablemente en el jugador más fiable del fútbol español y recuperando por méritos propios su sitio en la Selección. El plan de Simeone contra el Real Madrid es casi un dogma: Llorente es el encargado de secar a Vinícius, desplazando al madrileño de la medular para blindar la defensa.

Molina vuelve a ver puerta | Fuente: (@Atleti)
Molina vuelve a ver puerta | Fuente: (@Atleti)

Pero Molina no baja los brazos. Ya fue decisivo ante el Getafe y en el derbi volvió a dejar huella. Cuando el Madrid apretaba y la remontada blanca parecía definitiva, el argentino sacó a pasear su calidad para poner las tablas momentáneas con un golazo impropio de un lateral. Una faceta goleadora que empieza a ser un recurso de oro para el Cholo.

Errores impropios y un arbitraje cuestionado

Pese a la buena imagen ofensiva, el Atlético volvió a tropezar con sus propios fantasmas. Los errores individuales siguen castigando con demasiada dureza al equipo de Simeone. Un penalti evitable de Hancko puso el partido cuesta arriba, Giménez no estuvo fino ante Fede Valverde, facilitando otro tanto local que pudo evitarse.

A esto se sumó un arbitraje que desesperó a la expedición colchonera. La sensación en el vestuario es de "doble rasero", con un listón de tarjetas muy bajo para los visitantes y una permisividad excesiva con el Real Madrid.

Una declaración de intenciones

Lo que muchos vaticinaban como un paseo blanco terminó siendo una declaración de intenciones del Atlético. Los de Simeone no fueron al Bernabéu de invitados; compitieron, golpearon y demostraron que la plantilla está conjurada para pelear por todo hasta el final. Tras el parón de selecciones, este equipo promete dar mucha guerra.

Comentarios