El futuro de Nahuel Molina: un club histórico de la Serie A intensifica los contactos
El mercado de fichajes en el Atlético de Madrid promete ser un auténtico rompecabezas. Entre la lista de jugadores cuya continuidad genera más dudas en el Metropolitano destaca un nombre propio: Nahuel Molina. El lateral argentino, ahora mismo volcado al 100% con su selección, se encuentra en una situación donde cualquier escenario es posible antes de que arranque la próxima temporada.
Aunque su contrato se extiende hasta 2027, los rumores sobre su salida no dejan de crecer, especialmente desde Italia. No es una coincidencia. Fue precisamente en el Calcio, defendiendo la camiseta del Udinese, donde el jugador se dio a conocer al mundo y empezó a ganarse un sitio fijo en las convocatorias de la Albiceleste.
A sus 28 años, muchos en el entorno del futbolista ven este momento como la oportunidad ideal para un cambio de aires que le permita reencontrarse con su mejor versión. Según apunta el periodista Nicolò Schira, su nombre ya habría sido puesto sobre la mesa de la dirección deportiva del Nápoles.
Un rol secundario que pesa
El gran obstáculo para la consolidación de Molina en Madrid ha tenido nombre y apellidos: Marcos Llorente. La irrupción del español en el carril diestro ha sido tan arrolladora que el lateral argentino ha quedado relegado a un segundo plano. Llorente se ha adueñado de esa banda con tal solvencia que incluso se ha ganado su lugar en los planes de la selección española.
A pesar de esta pérdida de galones, las estadísticas de Molina no son ni mucho menos testimoniales. En la pasada campaña, el futbolista participó en 46 encuentros, sumando un total de 2.400 minutos y aportando dos goles y cuatro asistencias. Incluso partió de inicio en una cita de máxima exigencia como la final de la Copa del Rey frente a la Real Sociedad.
Un regreso a la Serie A
Sin embargo, el deseo de recuperar la titularidad indiscutible que una vez tuvo es una losa pesada. Aunque la confianza de Diego Simeone en su compatriota sigue siendo un factor clave, el jugador podría estar valorando seriamente un regreso a Italia para relanzar su carrera.
El Nápoles parece ser el pretendiente más interesado, aunque, por el momento, no ha habido contactos formales con el club rojiblanco para establecer una cifra de salida. Todo apunta a que su futuro, al igual que el de otros compatriotas como Julián Alvarez o Thiago Almada, permanecerá en el aire hasta que la Copa del Mundo llegue a su fin.