El sorprendente dorsal de Marcos Llorente para jugar con la selección española
No es ninguna novedad decir que Marcos Llorente es el "chico para todo" de cualquier entrenador que tenga la suerte de dirigirlo. Lo hemos visto brillar en el Metropolitano como interior de llegada, como carrilero con largo recorrido y hasta de delantero improvisado cuando Simeone ha necesitado un extra de picante arriba. Pero ahora, en pleno parón de marzo de 2026, la noticia ha saltado desde la concentración de la Selección Española por un detalle estético que ha dejado a muchos aficionados atónitos: el dorsal que llevará el madrileño.
Para los duelos amistosos ante Serbia y Egipto, Llorente ha sido asignado con el número 5. Se trata de un dorsal con mucha solera en la historia de "La Roja", habitualmente ligado a centrales jerárquicos o mediocentros de corte defensivo (imposible no pensar en la herencia de Sergio Busquets). Sin embargo, en esta ocasión, el peso del dígito recae sobre los hombros del motor rojiblanco. Aunque para Marcos el número sea lo de menos —él es de los que habla sobre el césped con sacrificio —, ver ese "5" en la banda derecha confirma que su estatus en el grupo ha mutado; ya no es solo un recurso de emergencia para los minutos finales, sino una pieza estructural para Luis de la Fuente.
El lateral derecho: una vacante con nombre y apellido
La decisión del seleccionador tiene una explicación táctica que va mucho más allá de la simple numeración. Con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, la posición de lateral derecho se ha convertido en el gran quebradero de cabeza nacional. Dani Carvajal, que durante años fue el dueño absoluto y señor del puesto, atraviesa un momento sumamente delicado. Las recurrentes lesiones de rodilla han pasado factura al lateral de Leganés, quien no ha logrado recuperar la chispa y la continuidad necesarias para el máximo nivel internacional.
Ante este escenario, Luis de la Fuente parece haber tomado una decisión salomónica: confiar en el físico incombustible de Llorente. En el esquema actual de la selección, se buscan laterales que sean auténticos aviones, capaces de doblar al extremo constantemente pero, sobre todo, con la velocidad necesaria para recuperar la posición en un suspiro tras pérdida. En ese registro, Marcos Llorente no tiene rival en España. Su temporada en el Atlético de Madrid está siendo soberbia, actuando como el pulmón que permite al equipo mantener la presión alta, una intensidad que la selección quiere replicar para dominar sus próximos compromisos.
El "todocampista" que se erigió como lateral
Este dorsal y la más que probable titularidad en el carril diestro suponen un espaldarazo definitivo a la madurez del jugador. Llorente ha sabido evolucionar, sacrificando en muchas ocasiones su instinto de llegar al área rival para convertirse en un defensor aplicado, rápido al cruce y tácticamente impecable. El cuerpo técnico de la selección valora especialmente que, a diferencia de otros laterales más "académicos", Marcos aporta una potencia en carrera que rompe líneas de presión rivales, algo vital ante equipos cerrados como podría ser el caso de Egipto el próximo martes.
Mientras otros nombres generan dudas por su estado de forma, el "14" del Atleti —que ahora también será el "5" de España— sigue corriendo como si cada jugada fuera la última. Es esa mentalidad de hierro, sumada a una genética privilegiada, lo que le ha permitido adelantar a todos por la derecha, literalmente. Veremos cómo se desenvuelve con este número en los próximos días, pero una cosa es segura: lleve el dorsal que lleve, el esfuerzo y el compromiso de Marcos Llorente no se negocian y serán claves para la actuación de la selección en la próxima Copa del Mundo.