Jan Oblak pone el ojo en la visita al Emirates Stadium: "Tenemos que dar la mejor versión"
El portero esloveno, uno de los capitanes del Atlético de Madrid y referente indiscutible del vestuario rojiblanco, atendió a los medios del club tras el empate ante el Arsenal con la serenidad de quien ha vivido noches de este calibre muchas veces y sabe exactamente lo que significan. Sus palabras fueron medidas, honestas y con un mensaje muy claro de cara a la vuelta en el Emirates Stadium el próximo martes.
Oblak no se fue del Metropolitano con la sensación de haber dejado escapar algo, sino con la convicción de que el trabajo estuvo bien hecho: "Me voy con buenas sensaciones. Al final siempre se puede ganar, se puede perder, se puede empatar. Tenemos que analizar el partido. Yo creo que lo hemos hecho bastante bien. En la segunda parte hemos estado bien, hemos tenido ocasiones", afirmaba el guardameta.
Oblak confía en el trabajo del equipo
El portero esloveno no se escondió al hablar del reto que supone ir a ganar al Emirates. Oblak fue directo y sin rodeos sobre lo que necesita el Atlético para pasar a la final: "El martes nos espera un partido muy duro en Londres y todos tenemos que dar nuestra mejor versión si queremos pasar a la final. Somos capaces de hacerlo", admitió.
Unas palabras finales que lo dicen todos, y no son de cualquiera, son las de un portero que ha parado de todo en su carrera rojiblanca, que ha estado en finales de Champions, que conoce el peso de estas eliminatorias y que llega a Londres sin ningún complejo. Si hay alguien en el vestuario colchonero con autoridad para decir eso, ese es Jan Oblak.
El agradecimiento a una afición espectacular
Oblak también tuvo palabras para la afición del Metropolitano, que volvió a demostrar esta noche que es uno de los mejores ambientes de Europa en las grandes citas europeas. El esloveno no escatimó en el reconocimiento: "La verdad que han sido espectaculares durante el partido también. Han hecho todo lo posible, darnos la energía que nos han dado, y la verdad que muy agradecidos por todo el apoyo que nos están dando siempre", concluyó.
Un reconocimiento que llega después de una noche en la que la parroquia rojiblanca no dejó de empujar desde el primer minuto, creando el ambiente que Simeone llevaba semanas pidiendo y que Griezmann definió como el "infierno" que necesitaban para competir ante uno de los mejores equipos de Europa.