Se abre una puerta para Pablo Barrios de cara a disputar el Mundial 2026
La cuenta atrás para el Mundial ya ha comenzado y la expectación es máxima en las oficinas del Metropolitano. La próxima semana, Luis de la Fuente hará oficial la convocatoria definitiva de la Selección Española, y todo apunta a que el Atlético de Madrid será uno de los grandes protagonistas del torneo. Si no hay giros dramáticos de última hora, nombres como Marcos Llorente, Marc Pubill y Álex Baena tienen su plaza prácticamente asegurada, mientras que Robin Le Normand mantiene en vilo al cuerpo técnico por sus opciones.
Sin embargo, el verdadero foco de atención está puesto en Pablo Barrios. El centrocampista madrileño se había destapado como un fijo para el seleccionador durante los parones internacionales de 2025, demostrando que el salto de la Sub-21 a la absoluta no le venía grande.
Por desgracia, un 2026 maldito en lo fáctico, marcado por las malditas lesiones musculares, le apartó de la ventana de marzo y frenó en seco su progresión. Un varapalo tremendo que le obligó a perderse citas vitales con el Atleti, como la final de la Copa del Rey o las semis de Champions frente al Arsenal.
Una puerta abierta en el último minuto
Aunque Barrios aparece en la prelista de 55 jugadores, la lógica le situaba entre los descartes fijos. Pero el fútbol es impredecible. La reciente y dolorosa lesión de Fermín López, que sufre una fractura en el pie, cambia el panorama por completo. Esta baja de última hora, sumada a las dudas físicas que arrastran otros habituales como Mikel Merino o Nico Williams, abre una ventana de esperanza para el "8" rojiblanco.
El talento de Barrios no se discute. Ya sabe lo que es saborear la gloria dorada tras los Juegos Olímpicos de París y, estando al 100%, es una pieza insustituible en el esquema de Diego Pablo Simeone. El problema es el tiempo.
La última oportunidad para dejarse ver ante los ojos de Luis de la Fuente será en el exigente duelo contra el Villarreal. Será una auténtica carrera contrarreloj para sumar minutos de calidad, aunque en el club tienen claro que la prioridad absoluta es no forzar la máquina y evitar a toda costa una recaída que complique el futuro de la próxima temporada.