Saúl se sincera tras su marcha del Atlético de Madrid: 'Tengo espinitas clavadas'
El verano dejó muchos movimientos en el mercado del Atlético de Madrid, pero uno de los que más sentimientos removió fue la salida de Saúl Ñíguez. El centrocampista ilicitano, formado en la cantera rojiblanca, decidió poner punto final a su etapa en el club para iniciar una nueva aventura en Brasil con el Flamengo.
La salida de Saúl
Tras un inicio prometedor en el fútbol sudamericano y con un recibimiento caluroso de la afición brasileña, el jugador ha compartido sus sensaciones en una entrevista concedida al diario AS. Saúl confesó sentirse feliz en su nuevo destino, aunque con una mezcla de nostalgia y dolor por no haber podido acabar su historia en el Atlético como soñaba. “Sí que tengo espinitas clavadas. Me hubiese gustado seguir allí, rindiendo al máximo nivel y defendiendo esa camiseta mucho más tiempo”, admitió.
El mediocampista recordó que en los últimos años había perdido protagonismo bajo el mando de Simeone, encadenando cesiones como las del Chelsea o el Sevilla. Aun así, mantenía la esperanza de recuperar espacio en el equipo. La decisión final de salir de forma definitiva le dejó con la sensación de que algo quedó inconcluso. “Por las circunstancias, no se pudo dar, pero siempre quise seguir dando mi mejor fútbol en el Atlético de Madrid”, aseguró.
Sus mejores momentos
Saúl también hizo un repaso por los mejores momentos de su trayectoria como colchonero, y se quedó con un recuerdo muy especial. “Si tuviese que quedarme con uno, sería aquel último partido de Champions en el Calderón contra el Real Madrid. Ganamos 2-1, bajo un diluvio, y la gente demostró lo que es ser del Atlético de Madrid. Ese sentimiento va mucho más allá del resultado”, explicó con emoción.
Más allá de lo personal, el ahora jugador del Flamengo valoró la ambición del club en los últimos mercados. Reconoció que la inversión en fichajes ha sido importante, pero que la competitividad ya formaba parte del ADN rojiblanco desde hace más de una década. “El Atlético ya competía contra todos. La diferencia entre ganar y perder es mínima, y eso siempre lo entendimos dentro del vestuario”, señaló.
Con el paso de los meses, Saúl parece haber encontrado un nuevo aire en Brasil, donde es pieza clave en un Flamengo en plena pelea por los títulos. Sin embargo, sus palabras demuestran que la conexión con el Atlético de Madrid sigue intacta. El canterano dejó claro que siempre llevará al club en el corazón, aunque las “espinitas clavadas” de su adiós le acompañarán durante toda su carrera.