El Cholo Simeone, pendiente de Scaloni y el amistoso de la selección argentina
En el fútbol actual, el descanso es un lujo que el Atlético de Madrid no se puede permitir. Estamos en esa fase de la temporada donde el calendario está tan saturado que los jugadores parecen más pilotos de avión que futbolistas. Mientras los equipos con menos internacionales aprovechan para recargar pilas, en el Metropolitano reina la tensión. Ver a tus estrellas recorrer miles de kilómetros para jugar partidos de dudosa utilidad es, cuanto menos, frustrante para el aficionado.
Muchos jugadores de la plantilla no tendrán descanso
Esta vez, el éxodo es masivo. La lista de "fugados" asusta: Marcos Llorente y Álex Baena con España; Sorloth con Noruega; Hancko en Eslovaquia; Giménez con la garra charrúa; y hasta exóticas convocatorias como las de Johnny Cardoso (EE.UU.), Obed Vargas (México) o Ademola Lookman (Nigeria). Un rompecabezas para Simeone, que ve cómo sus piezas clave se desperdigan por el globo.
Hay algunos casos como el de David Hancko, que se juega su presencia en la Eurocopa, que no pueden evitarse y el club asume con naturalidad. Pero sin embargo hay otros que tienen muy poca justificación a los ojos de quien sea, donde los jugadores tienen que coger aviones con destino a lejanos continentes y usos horarios diferentes. Y más si se tiene en cuenta la altura de temporada donde nos encontramos y los rivales escogidos para esta ocasión.
El "caso Argentina": ¿De verdad hacen falta estos amistosos?
Lo que más escuece en el seno del club es la situación con la Albiceleste. Tras el lío con la cancelación de la "Finalissima" por la situación insegura en Qatar, la AFA ha improvisado dos amistosos contra Zambia y Mauritania. Con todo el respeto para estas selecciones, suena a broma pesada que jugadores de la talla de Julián Alvarez, Molina o Nico González tengan que pegarse una paliza de viaje solo para, como dice Scaloni, "ver a Messi dos partidos más".
Es puro marketing, un negocio que infla las arcas de las federaciones a costa de las piernas de los jugadores. Mientras tanto, el Cholo reza. Con la enfermería ya ocupada por Rodrigo Mendoza, Pablo Barrios, Marc Pubill y el eterno Jan Oblak, cualquier contratiempo en estos bolos veraniegos (en pleno marzo) sería una catástrofe para el tramo decisivo de la temporada.
Se espera que Molina, Almada, Nico, Giuliano y Julián tengan minutos de sobra. Quizás Juan Musso sea el único que no tenga minutos, pese a su gran nivel reciente bajo palos. Lo único que pedimos los atléticos es que vuelvan sanos. El cansancio y el "jet lag" son inevitables, pero las lesiones serían imperdonables por unos amistosos que no aportan nada al fútbol competitivo.
¿Qué te parece a ti este parón? ¿Crees que las selecciones deberían tener más respeto por el calendario de los clubes o es el precio que hay que pagar por tener a los mejores?