El doble palo de Simeone a las quejas del Barça sobre el arbitraje en Champions
El ruido externo nunca ha sido ajeno al Atlético. Tampoco ahora, en plena recta decisiva de LaLiga. En la previa del duelo ante el Sevilla, Diego Pablo Simeone compareció ante los medios firme y sin rodeos. Además, dejó una frase que no pasó desapercibida en la sala de prensa.
“Vivimos en Madrid y estamos muy acostumbrados a esas situaciones”. Sin elevar la voz, pero sin esquivar la cuestión, el técnico argentino respondió así a las preguntas sobre la presión arbitral que llega desde Barcelona tras la victoria colchonera en Champions League. Un mensaje directo, con destinatarios implícitos, que retrata bien la situación mediática en el que se mueve el conjunto rojiblanco en su día a día.
Simeone no entra al juego mediático
El técnico del cuadro colchonero evitó profundizar en polémicas, aunque su respuesta tuvo carga suficiente. No es la primera vez en estas últimas semanas que desde la planta noble del Metropolitano se percibe ese ambiente. Simeone, fiel a su estilo, optó por no alimentar el debate.
“Soy muy respetuoso”, añadió antes de zanjar el asunto. Una forma de marcar distancia con la polémica, en la tónica habitual del técnico argentino. El discurso no cambia: centrarse en lo propio. El conjunto de Simeone sigue girando en torno a esa idea. Ni árbitros, ni rivales, ni ruido externo. Solo competición y tratar de conseguir los máximos puntos posibles de cara a poder asegurar los objetivos competitivos.
En esa misma línea, el técnico reforzó su mensaje interno. El vestuario, insistió, debe sostenerse en valores que van más allá de lo inmediato. “Por la camiseta que tenemos, por el escudo que representamos…”, explicó al ser cuestionado sobre cómo mantener la intensidad en un calendario exigente en el que los colchoneros se juegan el curso. No son palabras vacías, sino que es la base sobre la que se construye el día a día del equipo.
El fondo de armario, clave en el momento decisivo
Más allá del foco arbitral, Simeone puso el acento en la gestión del grupo. Un aspecto que puede marcar diferencias en este tramo final. El técnico recordó varios ejemplos recientes dentro de la plantilla. Jugadores que pasaron de un papel secundario a ser piezas importantes.
Marc Pubill, mencionó, comenzó sin protagonismo y hoy tiene peso en el equipo. También habló de Robin Le Normand o de Matteo Ruggeri, futbolistas que necesitaron tiempo para encontrar su sitio. Incluso nombres como Hancko, que tardaron en tener continuidad. El mensaje es claro: nadie sobra en esta plantilla y todos deben aportar su granito de arena.
Para el conjunto rojiblanco, competir al máximo nivel exige implicación total. “Necesitamos a todos”, resumió el técnico argentino. Una idea que conecta directamente con el ADN del club. No hay jerarquías inamovibles, sino que el rendimiento sobre el terreno de juego es lo que manda.
En paralelo, el entrenador colchonero también se refirió a la situación de Jan Oblak, confirmando que aún no estará disponible para el duelo inmediato. La intención del cuerpo técnico es recuperarle para el próximo compromiso europeo, el de vuelta de cuartos de final de Champions ante el FC Barcelona. Una ausencia sensible que se ha prolongado por más de un mes, pero que Juan Musso ha sabido suplir con plenas garantías.
Sevilla, única prioridad en el Metropolitano
El mensaje final del técnico fue tan reconocible como contundente. No hay espacio para mirar más allá. Ni siquiera con compromisos importantes en el horizonte. “Pienso en el Sevilla”, zanjó dejando como siempre claro que la plantilla debe mirar sólo al partido inmediatamente siguiente. Además, el conjunto madrileño debe sacar los tres puntos, ya que tras dos derrotas consecutivas ante Real Madrid y Barcelona se encuentra en el cuarto lugar de la tabla, por detrás también del Villarreal.
El Atlético de Madrid encara el partido con la necesidad de sumar y mantener el pulso competitivo. Sin distracciones y sin desviarse del camino marcado. Porque, como tantas veces ha repetido Simeone, todo empieza y termina en lo mismo: el siguiente partido.
Los hispalenses se juegan la vida
Además, el Sevilla se está jugando el permanecer en Primera División, lugar en el que lleva instalado desde el año 2001, e el que el conjunto hispalense ascendió de la división de plata, un curso en el que precisamente los colchoneros también disputaron esta liga tras su descenso contra todo pronóstico en la temporada 1999/2000.
Los de Luis García Plaza se encuentran a dos puntos del descenso y llevan sin vencer un encuentro liguero desde el 22 de febrero cuando vencieron por 0-1 ante el Getafe CF en el Coliseum. El conjunto andaluz necesita por tanto los tres puntos como el comer si quiere distanciarse del Elche de Éder Sarabia, conjunto que marca los puestos de máximo peligro.