Simeone encuentra una inesperada solución a uno de los grandes problemas del Atlético de Madrid: sorpresa
El Atlético de Madrid vivió uno de los mercados más intensos de los últimos años. Simeone y la dirección deportiva entendieron que la plantilla necesitaba un cambio profundo para ser realmente competitiva. Las llegadas fueron numerosas, pero también hubo salidas de peso, como las de Saúl Ñíguez, Samuel Lino o Thomas Lemar.
El último en aterrizar en el Metropolitano fue Nico González, una incorporación que ha sorprendido incluso a los más escépticos. En poco tiempo se ha convertido en un fijo en el once y uno de los futbolistas más destacados del inicio de temporada. Su impacto ha sido inmediato, tanto por su calidad como por la capacidad de adaptarse a distintas posiciones.
La versatilidad de Nico González
Simeone lo ha utilizado principalmente en la banda izquierda, aunque no siempre en su rol natural. En el empate ante el Celta de Vigo, el argentino decidió colocarlo como carrilero, una posición exigente en defensa y ataque. A pesar de la exigencia, el futbolista respondió con solvencia y dejó buenas sensaciones, algo que el cuerpo técnico valoró especialmente.
Su polivalencia no es nueva: en Argentina y en Italia ya ha jugado por ambos carriles. Sin embargo, el ex de la Juventus se siente más cómodo cerca del área rival, donde su llegada y capacidad de asistencia marcan diferencias. En la goleada ante Puerto Rico, dio dos pases de gol antes de regresar a España para preparar el duelo frente a Osasuna.
La inspiración llega desde Argentina
El gran giro se produjo durante el último amistoso de la selección argentina. Lionel Scaloni decidió utilizar a Nico González como lateral izquierdo, desplazando a Tagliafico al banquillo. El seleccionador explicó después que el jugador tiene las condiciones necesarias para rendir en cualquier posición del campo.
Esa decisión no ha pasado desapercibida para Simeone, que busca soluciones en esa misma zona desde hace semanas. El técnico ha probado con David Hancko, aunque el eslovaco rinde mejor como central. Las dudas que dejan Javi Galán y Matteo Ruggieri complican aún más el panorama, abriendo la puerta a una alternativa inesperada.
Un cambio que puede liberar al equipo
La posibilidad de situar a Nico González como lateral zurdo resulta cada vez más atractiva para el cuerpo técnico. Su energía, velocidad y lectura del juego podrían estabilizar un sector donde el Atlético ha sufrido constantemente. Además, ese movimiento permitiría liberar un hueco en ataque para futbolistas de talento como Thiago Almada o Álex Baena.
Incluso podría abrir espacio para que Raspadori ganara más minutos, reforzando el poder ofensivo del equipo sin perder equilibrio. Simeone siempre ha valorado la entrega y la disciplina táctica, y Nico González representa ambas cualidades. Por eso, la solución que parecía improvisada podría convertirse en una de las decisiones más inteligentes del curso.