Simeone encuentra el mejor reemplazo de Robin Le Normand: 20 millones de euros
El Atlético de Madrid afronta el parón de selecciones con una preocupación evidente en la defensa. La lesión de Robin Le Normand deja un hueco complicado de rellenar y obliga al cuerpo técnico a buscar soluciones internas. Diego Simeone lleva días trabajando una idea que empezó como experimento, pero que ahora toma forma real ante la necesidad del equipo.
El plan de Diego Pablo Simeone
El protagonista de ese plan es Marc Pubill, fichado este verano por 20 millones de euros. El lateral derecho llegó procedente del Almería como internacional sub-21 y con un perfil físico llamativo. Mide, tiene potencia y una envergadura poco habitual en un lateral. Era visto como un refuerzo de presente y futuro para la banda, pero el tiempo ha demostrado que su evolución puede ir mucho más allá.
Simeone lleva semanas insistiendo en la posibilidad de reconvertir a Pubill en central. El entrenador entiende que sus condiciones encajan perfectamente en esa posición. En los entrenamientos ha trabajado conceptos defensivos específicos, desde el juego aéreo hasta la colocación en salida de balón. El argentino considera que Pubill posee una mezcla ideal de fuerza, anticipación y recorrido.
Simeone trabaja con él
El parón ha servido para profundizar en esa transformación. Con Le Normand fuera y con Hancko teniendo que cubrir a menudo el lateral izquierdo, la plantilla queda corta en el eje. Por eso Simeone ha multiplicado las sesiones individuales con Pubill. Lo quiere preparado para asumir un rol que puede ser clave en los próximos partidos ante rivales exigentes.
En estas sesiones, Pubill se ha ejercitado formando pareja con Lenglet. El francés es un apoyo importante para acelerar su adaptación. Simeone observa cada detalle, corrige movimientos y exige máxima concentración. El técnico sabe que dominar esa posición requiere tiempo, pero también confía en que Pubill tiene margen para asimilar rápido.
El fichaje de Pubill fue uno de los movimientos más comentados del verano en el Atlético de Madrid. Se pagaron 20 millones por un jugador que no era titular indiscutible en su anterior equipo. Sin embargo, el club veía un potencial enorme en él. Lo consideraban un proyecto a medio plazo, pero la realidad es que su oportunidad podría llegar antes de lo previsto.