Simeone espera la mejor versión de su fichaje olvidado: más competencia para Álex Baena
El Atlético de Madrid sigue ajustando piezas en un arranque de temporada en el que Simeone busca recuperar el equilibrio entre experiencia y juventud. El técnico argentino sabe que todos los futbolistas de la plantilla deben estar preparados para aportar, especialmente aquellos que han llegado este verano y aún no han alcanzado su mejor nivel. En el club confían en que varios de los nuevos refuerzos den un paso adelante en los próximos partidos.
El mensaje es claro, y es que no hay puestos garantizados en el esquema de Diego Pablo Simeone. La competencia interna es uno de los pilares del modelo del Cholo y, con un calendario tan exigente, el equipo necesita que los recién llegados empiecen a responder. Algunos ya lo están haciendo, como Álex Baena, que ha aprovechado sus minutos para consolidarse.

Un fichaje con mucho que demostrar
Uno de esos jugadores es Giacomo Raspadori, refuerzo de este verano, cuyo fichaje generó debate entre la afición por el alto coste de la operación. Su llegada no partió de una petición directa del entrenador, sino de una apuesta de la dirección deportiva, convencida de que podía encajar en el proyecto colchonero para la presente temporada. Sin embargo, su adaptación ha sido más lenta de lo esperado y todavía busca el punto de forma y confianza que le permitan mostrar su mejor versión en el Atlético.
Hasta ahora, el delantero ha tenido presencia en algunos encuentros de Champions y apariciones puntuales en liga, sin llegar a consolidarse. Simeone confía en que el italiano pueda aportar más en la segunda parte del curso, sobre todo en el plano ofensivo, donde el equipo necesita alternativas ante la acumulación de partidos. Desde el vestuario se transmite tranquilidad, pero también exigencia.

Más competencia en el ataque rojiblanco
Raspadori llegó para ofrecer variantes en la zona ofensiva y competir directamente con jugadores como Almada o Baena. Este último se ha ganado su lugar gracias a su intensidad y a su impacto inmediato tras la lesión, mientras el italiano trata de encontrar su sitio en el equipo. El entrenador considera que su talento puede ser útil en distintos contextos, pero quiere verlo con más continuidad.
El Atlético sabe que su inversión en Raspadori puede ser rentable si el jugador alcanza el nivel que mostró en la pasada campaña. Por ahora, la expectativa es que este parón le sirva para dar el salto que necesita. Simeone lo sigue de cerca, convencido de que, si logra adaptarse al ritmo del equipo, el italiano puede convertirse en un refuerzo de peso para el tramo decisivo de la temporada.