El sorprendente apodo de Giuliano Simeone en la Selección Argentina: 'No piensa...'
Diego Pablo Simeone sabía los riesgos cuando apostó por incluir a su hijo Giuliano en la primera plantilla del Atlético. El técnico argentino entendía que la atención sería doble, pero también confiaba en que los méritos se acabarían imponiendo. Y la temporada pasada esa confianza se confirmó con hechos sobre el césped.

El camino hacia la consolidación en el Atlético
El joven Simeone no tuvo un camino sencillo en su ascenso al primer equipo. Su apellido le obligaba a trabajar más que los demás para convencer a la grada y a los críticos. Sin embargo, sus actuaciones despejaron todas las dudas en muy poco tiempo.
Los números hablan por sí solos: cinco goles y ocho asistencias en una campaña de crecimiento. Pero lo que realmente marcó la diferencia fue su entrega innegociable en cada partido. Intensidad, repliegues y solidaridad defensiva se convirtieron en su sello de identidad.

Ese carácter combativo le hizo ganarse un lugar fijo en el once rojiblanco. La afición reconoció su esfuerzo y el vestuario lo aceptó como uno más. Con la nueva temporada en marcha, todo apunta a que este será el año de su confirmación definitiva.
La polivalencia como valor añadido
Durante un choque frente a Venezuela, Giuliano dejó ver otra faceta que refuerza su importancia. Reemplazó a Molina y ocupó toda la banda derecha con naturalidad. Scaloni no dudó en confiar en su capacidad para rendir como carrilero.
Esa reconversión no sorprendió a quienes lo conocen de cerca. Su sacrificio y garra le permiten adaptarse a distintas funciones, incluso lejos de la portería rival. Aunque en sus inicios fue delantero centro, hoy brilla como extremo y hasta como lateral.

En su etapa en el Zaragoza, su instinto ofensivo lo llevó a marcar nueve goles en Segunda. Y en el filial del Atlético fue máximo goleador con 24 tantos en 36 partidos. Esa versatilidad le da un valor añadido tanto en su club como en la selección.
El apodo que revela su estilo en Argentina
Tras el triunfo ante el Villarreal, Giuliano dejó escapar una sonrisa en la zona mixta. Allí explicó cómo llaman a Nico González en la Selección Argentina: “caballo, porque corre un montón”. Y lo que vino después arrancó carcajadas entre periodistas y aficionados.
El propio Nico fue el encargado de desvelar el sobrenombre de Simeone en el vestuario albiceleste. “Giuliano es la yegua: mira para adelante nomás, no piensa, alzá la cabecita”, aseguró entre risas. Una definición que mezcla cariño, humor y también un guiño a su forma de jugar.
Ese apodo refleja la manera instintiva con la que se lanza a cada acción. Giuliano encara siempre con la vista fija hacia delante, sin especular. Una cualidad que, unida a su entrega total, lo convierte en un jugador diferente para Argentina y para el Atlético.