CARA Y CRUZ EN EL MARTÍNEZ VALERO

Thiago Almada no levanta cabeza: expulsión infantil ante el Elche

Duro golpe para Thiago Almada | Fuente: (@thiago_almada23)
Ni siquiera el doblete de un Nico González en estado de gracia puede frenar la sangría de un Atlético de Madrid que se dispara a los pies. Los errores individuales, personificados en una tarde para el olvido de Thiago Almada, volvieron a condenar a un equipo que no logra encontrar la estabilidad

Hay partidos que sirven para explicar toda una temporada, y lo vivido en el Martínez Valero es el ejemplo perfecto de las dos caras de este Atleti. El equipo de Simeone saltó al césped con ganas de mandar, y pronto encontró el premio gracias a un Nico González que parece empeñado en demostrar que tiene sitio en este proyecto. Sin embargo, lo que parecía una tarde amable tras el tempranero gol del ex de la Juve, terminó convirtiéndose en un auténtico dolor de muelas por culpa de la falta de concentración.

Almada se marcha expulsado | Fuente: @thiago_almada23

La fragilidad defensiva volvió a quedar retratada en una de esas jugadas que tanto sacan de quicio al Cholo: un despiste tras la salida de un córner permitió al Elche igualar la contienda. Pero lo peor estaba por llegar. Thiago Almada, que buscaba en este partido el punto de inflexión necesario tras su lesión muscular en septiembre, acabó protagonizando la jugada más negra de la tarde.

El calvario de Thiago Almada

No está siendo el año del argentino, y lo de hoy fue la confirmación de que la confianza es un factor clave en el fútbol de élite. Almada perdió un balón imperdonable en la frontal del área de Jan Oblak y, en un intento desesperado por enmendar su error, cometió un agarrón clarísimo que terminó en penalti y expulsión. Una acción que dejó al equipo con uno menos y con el marcador en contra, empañando una oportunidad de oro que el campeón del mundo no supo aprovechar.

A pesar del mazazo, el Atleti tiró de orgullo de la mano de, nuevamente, Nico González. El argentino fue el único que se negó a bajar los brazos. Tras una jugada llena de suspense que tuvo que ser validada por el VAR, después de que el árbitro señalara saque de puerta inicialmente, Nico firmó su doblete para poner las tablas. Es, sin duda, la nota positiva: un futbolista que está cogiendo galones y que pide a gritos su continuidad en el Metropolitano a base de goles y casta.

Una cuenta pendiente que cuesta puntos

El problema es que el fútbol no perdona los regalos. El Atlético sigue tropezando en la misma piedra que ya le costó puntos en el arranque liguero: los errores groseros que tiran por tierra el trabajo colectivo. En un tramo decisivo del curso, el equipo no puede permitirse estas desconexiones si quiere cumplir con los objetivos.

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