Nuevo agravio

La UEFA vuelve a burlarse del Atlético de Madrid con otra polémica decisión

La UEFA se burla del Atlético | Fuente (Canva, @Atleti)

Confirmado al encargado de impartir justicia en la final de la Champions entre el Arsenal y el PSG. Lejos de buscar la concordia, la designación se interpreta en el entorno rojiblanco como un nuevo desplante y una ofensa agravada por la falta de memoria.

El organismo europeo ha vuelto a sacudir los cimientos del Metropolitano con una decisión que ha sentado como un jarro de agua fría. La cúpula del fútbol europeo ha designado oficialmente al árbitro para el partido más importante de la temporada, la gran final de la Champions League entre el Arsenal y el PSG, un movimiento que en el entorno del Atlético de Madrid se interpreta como un ataque directo a la sensibilidad colchonera

La eliminatoria que nunca debió pitar | Fuente: Atlético de Madrid, Arsenal

Lo que para muchos es una designación rutinaria, para la entidad madrileña representa una herida abierta. La realidad es que, tras varias temporadas de decisiones arbitrales cuestionables en Europa, curiosamente todas en contra del conjunto de Simeone, la elección de Daniel Siebert se siente como un obstáculo más en la tensa relación entre el club colchonero y la cúpula de la UEFA. Se trata de un colegiado que ha estado lejos de firmar un buen arbitraje esta campaña; sin ir más lejos, su actuación en la última eliminatoria dejó mucho que desear.

Final bajo sospecha

En los despachos rojiblancos observan con mucha cautela el escenario, pero la indignación es ya un secreto a voces: consideran que el comité de árbitros premia perfiles que, históricamente, han perjudicado la competitividad del bloque colchonero. El panorama se complica para quienes esperaban una final libre de narrativas externas. Con Siebert al mando, el foco ya no solo estará en los 22 futbolistas, sino en la autoridad de un árbitro que, a ojos del mundo rojiblanco, ni merece un partido de este calibre ni estuvo a la altura en la ronda previa.

El Atlético, contra el muro de la UEFA

La sensación en Madrid es que la UEFA no da puntada sin hilo. Al designar al alemán para el partido más importante del año, dejan claro que, lejos de atender las quejas formales presentadas por el club, han decidido ignorarlas. En el Metropolitano siempre quedará la duda de qué habría sido del equipo con un arbitraje a la altura del partido que estaba en juego.

Lo que no admite discusión es la sensación de "atraco" que quedó tras la eliminatoria. Sorprende que, lejos de enviarlo a la habitual "nevera" como castigo, se le premie con la final. Como es lógico, la directiva ya no hace esfuerzos por esconder un malestar profundo: parece que Siebert lo hizo mal para todo el mundo, menos para los que mandan, quienes parecen haber quedado satisfechos con lo visto en el campo.

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