El VAR ignora un claro penalti de Dani Carvajal sobre Marcos Llorente
El derbi madrileño entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid arrancó con tensión… y con polémica. Apenas habían pasado unos minutos cuando se produjo una acción que no tardó en encender las protestas del conjunto rojiblanco y de su afición.
Todo comenzó con una jugada peligrosa del Atlético. Marcos Llorente encontró espacio dentro del área y sacó un disparo potente que obligó a intervenir a Andriy Lunin. El guardameta del Real Madrid logró despejar el balón en dos tiempos, evitando lo que parecía un gol claro.
Penalti de Carvajal a Marcos Llorente
Sin embargo, lo realmente llamativo llegó justo después del disparo. En la continuación de la jugada, Dani Carvajal se lanzó al suelo y barrió claramente a Llorente dentro del área. El contacto fue evidente y derribó al jugador rojiblanco cuando aún estaba dentro de la acción, lo que desató las protestas inmediatas de los futbolistas del Atlético. De hecho, en esta jugada Llorente se sio un golpe en la cabeza contra el suelo y dejó al ex del Madrid claramente mermado.
A pesar de ello, el colegiado del encuentro, José Luis Munuera Montero, decidió no señalar penalti. La sorpresa fue aún mayor cuando desde la sala VOR tampoco se produjo ninguna revisión que invitara al árbitro a acudir al monitor. El VAR, una vez más en el centro del debate, optó por no intervenir en una jugada que, a ojos de muchos, parecía bastante clara.
Indignación en el Atlético
La decisión dejó una sensación de incredulidad entre los jugadores del Atlético de Madrid, que rodearon al árbitro pidiendo explicaciones sin éxito. En un partido de máxima exigencia como es un derbi, este tipo de acciones suelen marcar el desarrollo emocional del encuentro desde muy temprano.
Esta jugada se convirtió así en la primera gran polémica de la noche en el Santiago Bernabéu. Un episodio que, como suele ocurrir en este tipo de partidos, promete seguir generando debate en las próximas horas, tanto entre aficionados como en los análisis arbitrales posteriores.
El derbi aún tiene mucho por delante, pero la sensación inicial ya está clara: la polémica ha llegado demasiado pronto y esta jugada seguramente no será la última que suscite debate tras el encuentro.