Varios jugadores del Atlético de Madrid señalados tras la última derrota: "No lo hicieron"
La derrota del Atlético de Madrid por 3-0 ante el Rayo Vallecano ha dejado a varios jugadores muy señalados. Durante la tertulia de El Futbolín de Radio MARCA se destacó que los numerosos cambios introducidos por Simeone no pueden servir como excusa aceptable. La frase “ha sido un partido lamentable del Atlético de Madrid” marcó un análisis duro, directo y sin matices complacientes. Rotar pensando en competiciones mayores es comprensible, pero no justifica una falta tan evidente de intensidad competitiva.
Jugadores que no se están ganando más minutos
Varios futbolistas quedaron claramente señalados por desaprovechar una oportunidad clave para reivindicarse dentro del equipo. Thiago Almada, Álex Baena y Clément Lenglet fueron citados como ejemplos de jugadores que no estuvieron a la altura. Los analistas insistieron en que era el partido ideal para dar un golpe sobre la mesa y no lo hicieron.
El análisis fue especialmente severo con Clément Lenglet, cuya continuidad generó un amplio consenso crítico en la mesa.
“Su renovación por tres temporadas es uno de los peores movimientos del Atlético de Madrid en los últimos años”, afirmaron.
Además, recordaron que “la pasada temporada ya demostró que no tiene nivel para ser titular”, reforzando el argumento.
Un problema ilógico fuera de casa
En una noche para olvidar, Jan Oblak fue el único jugador que recibió una valoración positiva unánime. “Ha hecho un paradón tremendo; el resto, horroroso”, resumieron los tertulianos con una frase tan clara como demoledora. Su actuación evitó una derrota más amplia que habría aumentado todavía más la sensación de bochorno.
El problema, insistieron, no es puntual ni fruto de un mal día aislado. “De diecinueve partidos fuera de casa, esto pasa siete, ocho o nueve veces”, explicaron durante la tertulia. Para Radio MARCA, esta estadística resulta “inconcebible” en un equipo que aspira a competir con los mejores.
La gran irregularidad del equipo
El diagnóstico final fue tan contundente como preocupante para la afición rojiblanca. “Este Atlético de Madrid se ha convertido en una tómbola”, sentenciaron, comparando versiones extremas del mismo equipo. Una conclusión que resume el malestar creciente alrededor de un Atlético de Madrid demasiado imprevisible.