El 'terremoto' Apollo sacude al Atleti: control total para soñar a lo grande
Se acabó una era y empieza otra. El aterrizaje de Apollo en el accionariado del Atlético de Madrid no es un simple movimiento de despachos; es un auténtico terremoto que cambia para siempre la historia de nuestro club. Con el fondo estadounidense asumiendo el control total al adquirir el 55%, vemos cómo Miguel Ángel Gil Marín da un paso a un lado, reduciendo drásticamente su peso histórico para quedarse en el entorno del 10%. Mientras tanto, Idan Ofer (Quantum Pacific) se asienta como segundo al mando con su 25%, dejando a Ares Management con un 5% y a Enrique Cerezo con un simbólico 3%.
En las oficinas, el mapa también cambia. Es cierto que Cerezo y Gil Marín mantienen la presidencia y el cargo de consejero delegado, pero el nuevo Consejo de Administración habla con acento internacional y financiero (Bonnier, Givone, Leach, Miller, Porter, Singh, Valle y Vázquez-Guillén). Eso sí, entre tanto traje de chaqueta asoma el nombre de David Villa. Tener al 'Guaje' sentado en esa mesa nos da ese toque de césped y fútbol que el aficionado necesita.
¿Y todo esto para qué? Para ser gigantes. Sabemos que a nivel presupuestario seguimos a rebufo de los clubes estado, pero la ambición se ha disparado. La nueva propiedad no llega para conformarse con las migajas que dejan los de siempre, quieren pelearles el pastel. El objetivo trazado es competir de tú a tú con los más grandes de Europa, levantar de una vez por todas la ansiada Champions League y presumir de tener la mejor Ciudad del Deporte del mundo.
El Atleti mete la directa hacia la élite absoluta. Y yo quiero verlo.