Lo que de verdad duele de este Atleti: tan cerca de la gloria en un año de transición

Giuliano tuvo el pase a la final en sus botas | Fuente: (@Atleti)
Asumimos que cambiar a media plantilla tenía un precio y, aunque LaLiga se esfumó pronto, este Atlético de Madrid ha rozado la épica en Copa y Champions. Competimos hasta el final, pero falta ese último escalón. De los árbitros hablaremos otro día.

 

Lo que de verdad duele en el Metropolitano no es caer, sino rozarlo con la yema de los dedos. En verano, cuando vimos salir a diez jugadores y llegar a otros nueve, todo el mundo del fútbol asumió que tocaba un año de pura transición. Y la realidad nos dio un golpe pronto: el Atlético de Madrid tardó meses en engrasar una máquina con tantas piezas nuevas. Jugadores creativos que venían a dar un salto de calidad, como los casos de Álex Baena y Thiago Almada, aún siguen buscando su mejor versión.

En ese tiempo de rodaje, LaLiga se nos escapó. Se abrió una brecha de más de diez puntos totalmente insalvable ante un Barça que no ha perdonado y un Real Madrid que ha fallado poco (o al que, las cosas como son, tampoco le han dejado fallar demasiado).

Con el objetivo de clasificar a la próxima Champions bien atado, el Atleti eligió el camino inteligente: poner todos los huevos en la cesta de las eliminatorias a cara de perro, ahí donde un mal día te manda a casa. Y la apuesta estuvo a punto de salir redonda.

Firmamos una Copa del Rey excelente que se nos escurre de la forma más cruel, perdiendo en la tanda porque dos de tus tiradores más fiables fallan desde los once metros - por no hablar de la pájara de los minutos 1 y 45. Y luego está la Champions League. Una campaña europea brillante que muere en la orilla por un solo gol ante los gunners, el mejor equipo de la liga más exigente del mundo. Todo, cómo no, aderezado con esa pizca de polémica arbitral cortesía de un colegiado alemán con el que nunca ganamos y que barrió cada jugada gris en nuestra contra.

Pero hoy no toca fustigarse con el árbitro. Toca ser conscientes de que cada vez estamos más cerca. Parafraseando a un hombre muy sabio en sala de prensa ayer: "Competimos, pero aún no nos llega para ganar".

Tranquilos, llegará. Ahora toca seguir reforzando la plantilla en el mercado y confiar en los milagritos del de siempre. Aúpa Atleti.

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